El Museo di Castelvecchio de Verona

El Museo di Castelvecchio se encuentra en el imponente castillo medieval de San Martino in Acquaro, conocido como Castel Vecchio a partir de la construcción en la ciudad de los castillos de San Pietro y San Felice.

Cortile (1)

El museo ocupa las dos alas a ambos lados de la torre principal (2)

El conjunto fue mandado erigir por Cangrande II della Scala a mediados del siglo XIV a orillas del Adige con una triple finalidad: residencia familiar y protección de ciudad de ataques externos, además de asegurar la propia huída de la familia della Scala través del Puente Scaligero, de su exclusivo uso, ante posibles rebeliones populares.

El río Adige desde la torre principal del castillo

En 1404 la ciudad pasó a formar parte de la República de Venecia y el castillo sólo se utilizó como almacén de armas y municiones.

En el siglo XVIII se convirtió en la sede del Veneto Militar Collegio, la academia de ingeniería militar de Venecia, construyéndose un nuevo edificio en ángulo recto con el antiguo palacio.

La dominación napoleónica supuso el inicio de su transformación radical para conformarlo como cuartel militar, demoliéndose gran parte de su antigua estructura y erigiéndose nuevos pabellones. Durante la dominación austriaca conservó esa función.

Planta del castillo en época de la ocupación napoleónica (3)

A partir de la administración italiana siguió teniendo el mismo uso hasta que en 1923 la ciudad decidió convertirlo en museo para albergar sus colecciones de arte, aprobándose un proyecto del arquitecto Ferninando Forlati según los planes Antonio Avena, director de los Musei Civici d'Arte de Verona, que consistió en su adecuación para la nueva función, la decoración con pintura goticista, la reconstrucción de las almenas o la inserción de elementos decorativos del gótico tardío y renacentistas en las fachadas.

Pero durante la II Guerra Mundial el conjunto sufrió importantes daños, quedando en estado ruinoso.

Fotografía de 1945, al terminar la II Guerra Mundial (1)

La intervención para convertirlo en el actual museo se inició en 1957, bajo la dirección del arquitecto Carlo Scarpa, como parte esencial de un proyecto de renovación iniciado por Licisco Magagnato, nombrado director de los Musei Civici d'Arte de Verona el año anterior, de acuerdo con las nuevas teorías de la restauración tras la guerra, quedando inaugurado en 1964 aunque todavía estuvieran pendientes de rehabilitar la biblioteca del museo, abierta en 1970, y la sala dedicada a la pintura del siglo XVIII, que quedó concluida en 1974.

Dibujo original de Carlo Scarpa durante
la elaboración del proyecto (4)

Escultura ecuestre de Calgrande I vista
desde el cortile

Plantas del museo tras la remodelación de Scarpa (5)

El proyecto consistió en la creación de nuevas vías de acceso, pasarelas y escaleras y un nuevo sistema de iluminación y calefacción, con una renovación en el equipamiento museográfico absolutamente innovadora y una perfecta simbiosis de arquitectura antigua y moderna que consiguió significar varios puntos sobresalientes destacando, por su espectacularidad escenográfica, ante el fondo de las murallas medievales, hoy convertida en imagen por antonomasia del museo, la fijación sobre un soporte de hormigón de una estatua ecuestre de Calgrande della Scala procedente de su monumento funerario sobre la entrada de la Chiesa di Santa Maria Antica, donde fue sustituida por una copia.

Entrada de la Chiesa Santa Maria antica con el Arco de Calgrande I
coronado por una reproducción de la escultura (6)

Estatua ecuestre de Calgrande I en el museo

La intervención potenció la colección, con un preciso estudio del lugar concreto que debía ocupar cada una de las obras, en un conjunto de excepcional belleza que se ha convertido en paradigma de la renovación museográfica en Italia tras la guerra.

Visión del eje central que une las cinco salas de escultura románica, con el
Sarcófago de los Santos Sergio y Baco, de 1179. en primer plano

Aspecto de una de las salas de arte gótico

Scarpa también prestó una especial atención al diseño de un jardín de claras referencias japonesas, con senderos de piedra, estanques que reflejan el edificio y especies vegetales especialmente seleccionadas por el arquitecto.

Planta de jardín (7)

Las primeras salas del museo exponen escultura románica, orfebrería lombarda y bronces medievales.

Dibujo original de Carlos Scarpa con la disposición de las piezas
en una de las salas de arte románico (4)

Disposición definitiva siguiendo el esquema anterior

Detalle del Calvario

Después comienza la exhibición de pintura gótica, de excepcional desarrollo en Verona, con obras de Pisanello o Stefano da Verona, entre otros.

Otro punto de vista de una de las salas de arte gótico, con la Madonna
de la codorniz
de Pisanello a la izquierda

Una de las salas de transición entre pintura gótica y renacentista, con la
Deposición de la Cruz de Liberale da Verona dispuesta sobre unos
livianos soportes "al aire"para que los restos de
pintura mural puedan apreciarse

La famosa estatua ecuestre de Cangrande I se encuentra ubicada, suspendida en el espacio, entre las dos alas del museo.

Estatua ecuestre de Calgrande I desde la rampa que comunica
las dos alas del museo por la planta segunda

La misma estatua recortada sobre el fondo de la muralla
desde la rampa del primer piso

Las salas siguientes albergan la pintura renacentista de pintores locales anteriores a la revolución que supuso el Retablo de San Zenón de Andrea Mantegna en la Basílica dedicada al santo en la ciudad, además de otras obras del propio Mantegna.

Entre las colecciones de pintura del Cinquecento, el museo cuenta con obras de Giovanni Francesco Caroto, de Jacopo y Giovanni Bellini, de Vittore Carpaccio, de Crivelli, obras de Paolo Veronese como la Pala Bevilacqua, con la que el pintor alcanzó gran reconocimiento, pinturas de la Escuela Veneciana...

Retrato de joven con dibujo y Retrato de joven benedictino,
ambas de Giovanni Franceco Caroto

Aspecto de una de las salas de pintura renacentista, con  Sofonisba ingiriendo el
veneno
de Giovani Francesco Caroto (copia de un original de Giampietrino) y
una Madonna, obras de formato mediano, sobre soportes "al aire",
y otras de formato mucho mayor sobre la pared, con la
Madonna del paraguas de Girolamo Dai
Libri al fondo a la derecha

Pala Bevilacqua-Lazise de Paolo Veronese (8)

Concierto al aire libre de Tintoretto

La colección se completa con cerámica, joyas, miniaturas o las campanas de la ciudad antigua, armas y armaduras medievales y renacentistas y pintura de los siglos XVII y XVIII. 

Por todo esto y mucho más, Verona bien merece un viaje.

Otro artículo de VERONA en Viajar con el Arte:

(5) STAVROULAKI, G. y PEPONIS, J., “The spatial construction of seeing at Castelvecchio”. 4th International Space Syntax Symposium, London, 2003. pp. 66.1-66.14.
Fuentes:

http://www.archiviocarloscarpa.it/
http://it.wikipedia.org/wiki/Castelvecchio_(Verona)
http://www.entropy-art.com/castelvecchio/index.html
STAVROULAKI, G. y PEPONIS, J., “The spatial construction of seeing at Castelvecchio”. 4th International Space Syntax Symposium, London, 2003. pp. 66.1-66.14.
http://www.carloscarpa.es/Castelvecchio.html
http://www.veronissima.com/sito_italiano/html/museo-castelvecchio-verona.html
http://it.wikipedia.org/wiki/Museo_di_Castelvecchio

Y ahora ¿qué tal si compARTEs?

Comentarios

Sira Gadea ha dicho que…
Una nueva entrada y en menos de una semana. Y buscado batir el record ya desde el principio para después no sentirme presionada. Será la emoción de principio... Espero que os guste.
jecuevas ha dicho que…
Sira, entiendo tu preferencia por este lugar. Soy un admirador de la obra de Carlo Scarpa y particularmente de lo realizado en este edificio, auténtica cirugía en diseño del espacio. Sigo admirando tus artículos. Saludos.
Sira Gadea ha dicho que…
Carlo Scarpa me fascina. Un gran creador, capaz de hacer que sus intervenciones, magia pura, también contengan la medida del hombre. Un ARQUITECTO con mayúsculas. Muchas gracia por tus palabras, jecuevas. Me encanta encontrarme con personas con las que compartir mi pasión por el arte.
Sira Gadea ha dicho que…
Una pequeña pero jugosa reseña bibliográfica de mi amigo Carlos sobre su tocayo: http://www.c-bentocompany.es/152239183/1224447/posting/carlo-scarpa#comments
jecuevas ha dicho que…
Gracias por el enlace, Sira. Al contrario que Carlos, fue durante mis estudios en la Escuela de Arquitectura donde conocí la obra de Scarpa. Pero no es de extrañar que a él le ocurriera eso, pues, durante el largo tiempo que duró mi carrera, grandes arquitectos contemporáneos eran ignorados y luego ensalzados. Nunca supe por qué causa ni bajo qué directrices. ¿Política universitaria o influjo de las modas?... a saber.
Sira Gadea ha dicho que…
Eso... a saber... el insondable mundo universitario y sus vericuetos. De todos modos, ya todos sabemos que la carrera es solo el principio y que después viene "todo lo demás". Lo importante es encontrarnos con estos grandes creadores, aunque sea más tarde, y disfrutarlos. A mi, durante toda la carrera de Historia del Arte en la UCM, sólo una profesora me habló de Miguel Ángel y de soslayo, en la asignatura de Teoría del Arte, cuando Miguel Ángel nunca fue un teórico en sí aunque sus abundantes cartas y su poesía desprendan abundante teoría. Ya ves... qué cosas.
FRIKIPIEDRAS ha dicho que…
Sira. Me ha encantado tu articulo sobre el Duomo y el Casll Vecchio. Estuve en Verona haciendo escapadas por los alrededores, Bolonia, Vicenza, Venezia, y tengo pendiente hacer un comentario en mi blog.
Sin embargo y supongo que no es por olvido, veo que te dejaste San Zeno. Maravillosa iglesia romanica.
¿Está pendiente?
Saludos. Ignacio "Frikipiedras"
Sira Gadea ha dicho que…
Mucho pendiente queda de Verona, una ciudad que me fascinó desde principio a fin. Daría para otras muchas entradas sin ni siquiera rozar el balconcito de marras de los amantes. Se irán completando, digo yo. Lamentablemente San Zeno, impresionante, todo un espectáculo para los sentidos, tendrá que esperar a otra visita a la ciudad, pues no sé qué hice con la cámara o conmigo misma (en mi defensa debo decir que el día anterior me había hecho un esguince, algo por otro lado muy habitual en mí) pero las fotografías son malísimas y no me sirven para nada. No hay mal que por bien no venga, como se dice, así tendré que volver. Un saludo, Ignacio "Frikipiedras".
nramirez ha dicho que…
siento profunda verguenza, despues de admirar tanto a carlo scarpa, me entero como murio, duele tanto como la muerte de gaudi. sds norman14
Sira Gadea ha dicho que…
Ambos murieron por un accidente ¿porqué vergüenza?
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