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martes, 31 de julio de 2012

Il Duomo, en Verona

La Cattedrale di Santa Maria Matricolare de Verona se levanta en el entramado urbano de época romana, sobre antiguas construcciones paleocristianas, conformada como uno de los edificios más significativos de esta encantadora ciudad, plagada de una historia que va mucho más allá de que a Shakespeare se le ocurriera localizar en ella su Romeo y Julieta.

Detalle del pórtico de la fachada oeste

Aspecto del Duomo de Verona a comienzos del siglo XX (1)


sábado, 14 de julio de 2012

El Museu Calouste Gulbenkian de Lisboa

El Museu Calouste Gulbenkian es una verdadera joya, una de las muchas que plagan Lisboa, una visita obligada para cualquiera que pase por la ciudad, donde disfrutar, emocionarse y enamorarse aún más, si cabe, del arte y de los infinitos placeres que proporciona.

Sala del museo dedicada al renacimiento, impactante, emocionante, deslumbrante, infinita, en la que el espacio se convierte en significante porque no es vacío, en la que queda evidente que menos es más, con las piezas


viernes, 6 de julio de 2012

El Museu Calouste Gulbenkian, en Lisboa. Su fundador

Calouste Gulbenkian ejerce sobre mí una gran fascinación, sagaz hombre de negocios, consumado diplomático, inteligente, cultivado, viajero empedernido, aventurero, gran filántropo, excelso coleccionista de arte... tanto, que no puedo hablar de su museo lisboeta sin antes relatar brevemente, a modo de modesto homenaje, su larga, azarosa y emocionante vida.

Calouste Sarkis Gulbenkian nació en la parte asiática de Estambul en 1869 en una familia de ricos e ilustres comerciantes armenios y estudió en Kadikoy y en la escuela francesa de Saint Joseph. A continuación viajó a Europa, primero a Marsella, ciudad con la que su padre tenía fuertes relaciones comerciales, para profundizar en su aprendizaje del francés,  y después a Londres para estudiar ingeniería en el King´s College, graduándose en 1887.

Calouste Gulbenkian niño (1)


lunes, 2 de julio de 2012

Cimitero Monumentale, en Milán

Las guías de Milán suelen aconsejar una visita al Cimitero Monumentale pero la experiencia me dice que son muy pocos los que hacen caso de dicho consejo. Una vez más, yo voy a insistir en ello.

En 1838 el Ayuntamiento de la ciudad convocó un concurso para la construcción de un nuevo cementerio que agrupara en un solo lugar los enterramientos que hasta ese momento se repartían en seis pequeños recintos dispersos por el entramado urbano.

Propileos de acceso al cementerio