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miércoles, 31 de octubre de 2012

Bartolomé Fernández (mecenas y artistas)

Aunque no se conoce la procedencia de Bartolomé Fernández, tallista de madera, se constata que fue vecino de Segovia entre 1524 y 1562, primero asociado a trabajos menores en la catedral pero desde 1626 ya trabajando en la sillería del coro de monjes de la cartuja de El Paular realizando los respaldos con relieves de diversos santos en los que demuestra su buen dibujo y el dominio de la anatomía.

01Crestería de la sillería del coro de monjes de la cartuja de El Paular

02Un detalle de los respaldos de la sillería del coro de monjes de la cartuja de El Paular, con san Bartolomé en el centro, donde se constata que trabaja Bartolomé Fernández a partir de 1526

Su obra más conocida es la sillería del coro del monasterio de Santa María de El Parral de Segovia, hoy dispersa pero en la que se aprecia el carácter hagiográfico de la sillería alta y el apocalíptico, con gran influencia de los grabados del Apocalipsis cum figuris de Alberto Durero, en la baja. 

03Fragmento de la sillería baja del coro del monasterio de Santa María de El Parral de Segovia y su fuente iconográfica en Durero. En COLLAR DE CÁCERES, F., “El Apocalipsis cum figuris en la sillería de Santa María de El Parral”. Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología, BSAA, 66, 2000, p. 245.



Fuentes:

COLLAR DE CÁCERES, F., “El Apocalipsis cum figuris en la sillería de Santa María de El Parral”. Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología, BSAA, 66, 2000, pp. 217-248.

Juan Guas (mecenas y artistas)

Juan Guas (1430-1496) fue un arquitecto y escultor nacido en Bretaña que aparece documentado por primera vez en España desde 1448, cuando está trabajando a las órdenes de Hanequin de Bruselas junto a su padre, Pedro Guas, en la escultura de la Puerta de los Leones de la catedral de Toledo.

Su obra, que supone una original fusión entre el gótico flamígero y las formas mudéjares que encontró en Toledo, transcurrió entre encargos de la Iglesia, los Reyes Católicos y la nobleza. Así, fue maestro mayor de obras de las catedrales de Ávila, Segovia y Toledo, asumió la dirección de obras del monasterio de El Parral en Segovia por encargo de Enrique IV y don Juan de Pacheco, marqués de Villena, intervino en la cartuja del Paular o concluyó la construcción del castillo de Manzanares el Real y el palacio del Infantado de Guadalajara para don Íñigo López de Mendoza, II duque del Infantado.

01Cubierta de crucería gótica de la iglesia del monasterio de El Parral en Segovia, en la que intervendrían Martín Sánchez Bonifacio y Juan Guas bajo el diseño que Juan Gallego hiciera en 1459

02Portada de la iglesia de la cartuja del Paular, obra de Juan Guas

En 1477 recibió, quizá, su encargo más importante de la mano de Isabel la Católica: la construcción de San Juan de los Reyes en Toledo, convento franciscano ideado como panteón real, y que se conforma como la culminación de su particular estilo.

03Panda oeste del claustro del monasterio franciscano de San Juan de los Reyes de Toledo, obra de Juan Guas

En su capilla funeraria, en la parroquia toledana de los Santos Justo y Pastor, puede leerse: "Esta capilla mando facer el horado Juan Guas mstro myor de la sata iglia de Tº e mstro minor de las obras del rey dn ferndo e de la reina dona Isabel el qual fizo sat jua de los reies. E esta capila fizo marin ivars su muger y acabose el anº cccc xcviii".

Juan I de Castilla (mecenas y artistas)

Juan I de Castilla (1358-1390) era hijo de Juana Manuel y Enrique II, el primer Trastámara, hijo ilegítimo de Alfonso XI y adoptado por don Rodrigo Álvarez, conde de Trastámara, que llegó al trono tras una guerra civil con su hermanastro, Pedro I de Castilla, y la muerte de éste en la Batalla de Montiel, iniciando la nueva dinastía.

martes, 30 de octubre de 2012

El arzobispo don Pedro Tenorio (mecenas y artistas)

(Con este pequeño post inicio una serie que voy a denominar “mecenas y artistas”. Me gustaría que funcionaran como breves reseñas dedicadas a esos personajes sin cuya estrecha colaboración nunca hubieran sido posibles la gran mayoría de las obras de arte de las que hablo).

Don Pedro Tenorio (ha. 1328-1399) fue un religioso español nacido en una noble familia de origen gallego instalada en Toledo y con fuertes intereses económicos en la zona. Su carrera eclesiástica comenzó como arcediano en Toro y después obtuvo una canonjía en Zamora.

TenorioJuan de Borgoña. Supuesto retrato del arzobispo don Pedro Tenorio en la Galería de obispos de la sala capitular de la catedral de Toledo, 1509-1510. Imagen tomada de VV.AA., La Capilla de San Blas de la Catedral de Toledo. Cuadernos de Restauración Iberdrola XI. El Viso, 2005, p. 12


miércoles, 24 de octubre de 2012

El Hospital de Santa Cruz, en Toledo

El Hospital de Santa Cruz fue fundado en el siglo XVI gracias a las disposiciones testamentarias del cardenal don Pedro González de Mendoza, el Gran Cardenal, quinto hijo de don Íñigo González de Mendoza, el primer marqués de Santillana, en las que estableció que todos sus bienes fueran íntegramente destinados a su fundación y sostenimiento y que se pusiera bajo la advocación de la Santa Cruz, no en vano era cardenal presbítero de la Basílica de la Santa Croce de Jerusalén.

“Ordenamos e mandamos e es nuestra voluntad, que cumplidos todos los cargos e los mandos e legatos en este nuestro testamento contenidos, del remanente de nuestros bienes sea fundada e edificada una casa grande e suntuosa acomodada para hospital en las dichas casas del Deán e en las casas del Cabildo de que desuso se fazen mención e en las otras casas que se juntan con ella si menester asi como se cierran dentro de las calles que está, en torno de dichas casas (…). El qual dicho hospital, nos, desde agora, facemos, ordenamos e constituimos so la Invocación de la santissima Cruz de nuestro Señor”. En REVUELTA TURBINO, M. “El Museo de Santa Cruz y sus filiales”. Discurso de ingreso como numeraria en la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, Toletum, nº 61, 1970-1971 [1973], pp. 69-70.

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Fachada del Hospital en la actualidad

lunes, 15 de octubre de 2012

El monasterio de Santo Tomás, en Ávila

El Monasterio de Santo Tomás, un conjunto arquitectónico de gran tamaño con iglesia y tres claustros, se encuentra en Ávila pero alejado de las principales zonas de interés de la ciudad entorno a la catedral y la zona amurallada, un enclave desconocido plagado de historia como convento dominico, palacio real y panteón, en el que relajarse y disfrutar de una visita sorprendente, aun a pesar de que la invasión napoleónica y el proceso desamortizador del siglo XIX hicieron estragos en su rico patrimonio.

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Planta superior del Claustro del Silencio

lunes, 8 de octubre de 2012

El Museu de Arqueologia D. Diogo de Sousa, en Braga

El Museu de Arqueologia D. Diogo de Sousa en Braga es un museo dependiente del Ministério da Cultura y del Instituto Português de Museus e da Conservação, creado como museo de arte y arqueología en 1918 buscando evitar la dispersión del patrimonio local, hasta ese momento repartido en instituciones privadas y que en 1980 se redefinió dentro del ámbito científico-cultural de la arqueología para empezar a llevar a cabo actividades en los ámbitos de investigación, museología, difusión cultural, apoyo a la educación y protección y preservación del patrimonio arqueológico de la región portuguesa de Minho.
 10838_168232488561_7696961_nCalle de acceso al museo (1)


miércoles, 3 de octubre de 2012

El convento de San Antonio el Real, en Segovia

El Monasterio de San Antonio el Real tiene una larga historia en la que, afortunadamente, no ha padecido ni incendios ni guerras ni desamortizaciones, conservándose desde el siglo XV con gran parte de su esplendor, con una colección de cubiertas mudéjares, única de esta época conservada in situ, de un colorido y en un estado de conservación que resultan impactantes, lo que no impide que sea un gran desconocido incluso para los propios segovianos.

Detalle del cartel indicativo

En origen fue una "casa de plazer" en la finca El Campillo, extramuros de la ciudad de Segovia, que Enrique IV de Castilla había recibido en donación de su padre, Juan II, cuando cumplió 14 años y fue nombrado “Señor de Segovia”, y que el todavía príncipe levantó para dar rienda suelta a sus grandes aficiones a la caza y las fiestas de sabor morisco.