La basílica de la Inmaculada y San Juan de Dios de Granada
El origen de la basílica de san Juan de Dios se remonta a
1536, año en el que llega a Granada el humilde portugués Juan Ciudad Duarte y empieza
a recoger limosnas para poder atender a pobres enfermos en una casa alquilada
en la calle Lucena que pronto se quedó pequeña para la cantidad de necesitados
que acudían a él, por lo que poco después, y gracias al aumento de las limosnas
que experimentó su dedicación, ya pudo comprar otra casa en la calle los Comeres,
donde estuvo atendiendo a los necesitados hasta su muerte en 1552.
| Basílica de la Inmaculada y san Juan de Dios de Granada |
Un año después de su muerte empieza a levantarse, al lado del monasterio de san Jerónimo, el Hospital San Juan de Dios de Granada, dando nombre a la calle a la que abre su fachada, que se convertirá en una importante vía de la ciudad por la que discurrirán las fiestas y procesiones que, partiendo del Campo del Triunfo, terminarán en la Catedral.
| Calle San Juan de Dios, con el hospital a la izquierda y, sobresaliendo por detrás, la linterna de la cúpula de la basílica y las torres de la fachada |
En los años siguientes, y gracias a la vida ejemplar de
dedicación a los demás del fundador, las limosnas nunca cesaron y también se
fueron añadiendo a su causa discípulos que continuaron con su obra benéfica, tanto que en 1571 el papa Pío V les compensó con la aprobación de la Orden de
los Hospitalarios de san Juan de Dios.
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| Alonso Cano. Cabeza de san Juan de Dios, ha. 1660-65. Museo de Bellas Artes de Granada (1) |
Además, tras la santificación del
fundador en 1690 por el papa Alejandro VII y su nombramiento como copatrón
de Granada y patrón universal de los hospitales, las limosnas recogidas
siguieron creciendo, haciendo posible que unos años después fray Alonso de Jesús Ortega, superior general de la Orden durante treinta y
tres años, con residencia en el propio hospital granadino, promoviera la
construcción de una iglesia de nueva planta anexa al mismo que hiciera
las funciones de panteón en el que poder exponer las reliquias del santo
Patriarca de la Caridad, muy veneradas, al tiempo que diera servicio litúrgico a
los fieles de la ciudad.
| Esteban Bartolomé Murillo. San Juan de Dios transportando a un enfermo. 1670-72. Iglesia del Hospital de la Caridad de Sevilla |
Las obras dieron comienzo en 1737 según trazas de José de Bada y Navajas, maestro mayor
de las catedrales de Granada y Málaga y también arquitecto de algunas obras de
la Compañía de Jesús, y en 1759 el templo
ya estaba terminado y completamente decorado, consagrado a “la Purísima Concepción de Nuestra Señora del sagrado
Orden de la Hospitalidad de Nuestro Padre San Juan de Dios” y convertido en
un valioso ejemplo del barroco andaluz.
La institución siguió creciendo y desarrollando una labor
muy valorada en la ciudad, pero ello no la salvó de importantes expolios
durante la invasión francesa ni de la ola de desamortizaciones del siglo XIX,
por lo que tras la extinción de todas las órdenes religiosas, pasó a depender
de la Diputación provincial, asistida por las Hijas de san Vicente Paul, aunque
en 2007 le fue devuelta a la Orden, que inició un nuevo proyecto sanitario y
cultural que sigue en curso.
En 1916 Benedicto XV elevó la iglesia a categoría de
basílica menor, consagrada por el arzobispo de Granada José Meseguer y Costa en
febrero de 1917, concediéndole así el derecho a otorgar indulgencia plenaria a
quien visitare el templo en cuatro ocasiones especiales: el día de los santos
Pedro y Pablo, el día de la Cátedra de san Pedro, el aniversario de la
entronización del pontífice del momento y otra fecha elegida libremente. Precisamente por ello puede lucir el canopeo, ubicado a la derecha del presbiterio y el tintinábulo, colocado a la izquierda, elementos distintivos de las basílicas.
El hospital, dado que sigue en uso atendiendo a enfermos, no
está abierto al turismo, pero la basílica
bien merece un pausado paseo. Su imponente fachada
retablo tiene dos cuerpos, el
primero de columnas estriadas de orden corintio y el segundo compuesto.
| Fachada de la basílica |
Está realizada en mármoles de Sierra Elvira y jaspes de
Sierra Nevada que contrastan con el blanco de Macael de las esculturas de los
arcángeles Gabriel y Rafael, el que le anuncia la Concepción a María y el hermano
mayor de la Orden hospitalaria y protector de la misma, colocados entre las
columnas del primer cuerpo, realizadas por José
Ramiro Ponce de León, que también se encarga de la de San Juan de Dios que
preside el segundo cuerpo, además de dos grandes relieves laterales con La Virgen imponiéndole la casulla a san
Ildefonso y el Martirio de santa
Bárbara, obras de Agustín de Vera
Moreno. El conjunto está coronado con otro relieve del Padre Eterno de Miguel de
Pereda.
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| Arcángeles Gabriel y Rafael en las calles laterales del primer cuerpo de la fachada |
| Escultura de san Juan de Dios en el centro del segundo cuerpo |
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| Relieves de La Virgen imponiéndole la casulla a san Ildefonso y el Martirio de santa Bárbara en las calles laterales del segundo cuerpo |
| Padre Eterno en el ático |
La fachada está enmarcada por sendas torres con dos cuerpos
compuestos por zócalo, pedestal, pilastras, arquitrabe, friso y cornisa más el
cuerpo de campanas, que está rematado por chapiteles cubiertos de pizarra.
| Detalle del segundo cuerpo enmarcado por las torres campanario |
El acceso, precedido por un atrio con rejas, es una puerta de medio punto flanqueada por otras
dos rectangulares realizadas en caoba con adornos tallados. Sobre la puerta
central luce el símbolo de la Orden hospitalaria, una granada coronada por una
cruz, que hace referencia a una visión que tuvo el fundador en la que dios le
dijo: “Granada será tu Cruz”.
| Fachada enmarcada por las torres |
Las puertas dan paso a un cancel completamente forrado de planchas de pino, nogal, caoba y
cedro tallados, con pedestal, pilastras y capiteles que sostienen un
entablamento sobre el que se apoya el techo, también de madera, obra de Francisco José Guerrero. A la izquierda
hay un mural que representa al anacoreta San Antonio.
| Labor de talla de madera en el cancel y San Antonio anacoreta debajo |
La iglesia es de
planta de cruz latina de una sola nave con coro a los pies sobre bóveda rebajada,
dos capillas a cada lado, tribuna que recorre toda la iglesia y crucero muy
desarrollado cubierto con una gran cúpula sobre tambor.
| La basílica desde la nave, con el altar mayor al fondo |
| La basílica desde el camarín-relicario tras el presbiterio, con las capillas laterales, las tribunas sobre las mismas, el coro a los pies y las bóvedas |
En el lado del Evangelio del sotocoro estaba la entrada al claustro del hospital,
flanqueada por las pinturas de los santos Cristóbal y Juan Bautista y dando paso
a un ámbito que se convirtió en una pequeña capilla en época contemporánea,
decorada con un Ecce Homo en el altar
y una hornacina con una pequeña Dolorosa
de vestir atribuida a los Mora a la
derecha, imagen de gran devoción entre los granadinos, que la conocen como la Virgen de las Lágrimas.
| Antiguo acceso al hospital en el testero del Evangelio del sotocoro |
| Virgen de las Lágrimas |
En el lado de la Epístola hay una puerta en trampantojo
imitando a la que tiene enfrente flanqueada por los santos Sebastián y
Jerónimo.
| Testero de la Epístola del sotocoro |
La pintura mural de las capillas laterales corrió a cargo de
Tomás Ferrer, los lienzos a
izquierda y derecha son de Conrado
Giaquinto y los siete retablos que posee la iglesia, cuatro en las capillas
laterales, dos en los transeptos y el retablo mayor, fueron realizados por Francisco José Guerrero, conformando
uno de los más bellos conjuntos del barroco andaluz de mediados del siglo
XVIII.
| Capillas del Evangelio |
| Capillas de la Epístola |
La primera capilla del Evangelio
es la capilla de san Miguel, con
escultura de los Mora. A continuación está la capilla del Cristo de las
Penas, con una escultura anónima del siglo XVII. Bajo el Crucificado se venera una Dolorosa de Diego Sánchez Sarabia, y lo mismo que en el resto de capillas, la
bóveda es obra de Ferrer y los
lienzos laterales, con los santos Pablo y Antonio, de Giaquinto.
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| Retablos de San Miguel y del Cristo de las Penas en las capillas del Evangelio |
| Decoración de la bóveda de la capilla del Cristo de las Penas |
La primera capilla de la Epístola es la capilla de
san José, con un retablo con una escultura atribuida a Risueño. A continuación está la capilla de la Virgen de Belén.
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| Retablos de San José y de la Virgen de Belén en las capillas de la Epístola |
El púlpito,
colocado en el machón que sustenta la cúpula del crucero del transepto de la
Epístola, una magnífica obra barroca de talla y embutido de espejos, también
fue realizado Francisco José Guerrero,
lo mismo que los retablos, la sillería del coro y la cajonería de la sacristía.
| Púlpito |
La decoración de las bóvedas
de la nave de la iglesia, los transeptos, y el presbiterio fue realizada al
óleo por Sánchez Sarabia. En la
bóveda de la nave aparece el Triunfo de la Virginidad, con un coro de doncellas
presidido por la Virgen María Reina siguiendo al Cordero místico.
| Decoración de la bóveda de la nave |
| Detalle de la bóveda de la nave, con la Virgen María en carro de triunfo rodeada de santas vírgenes |
Los dos retablos del
crucero, iguales en sus formas, además de ser retablos-relicario, están
dedicados, respectivamente, a san Juan de Dios, fundador de la Orden, en el
Evangelio, y a san Rafael, hermano mayor y protector de la misma, en la
Epístola. Tienen dos cuerpos protagonizados por esculturas de vestir de los
santos de Bernardo Francisco de Mora
y están culminados por sendas coronas reales. También cuentan con cuatro
grandes esculturas de los Padres de la Iglesia Jerónimo, Ambrosio, Gregorio y
Agustín además de los santos Sebastián, Roque y Juan Nepomuceno, todas tallas de
Martín Santiesteban. En la parte
baja del de la Epístola se encuentra una imagen de la Virgen Niña también de Mora, en pendant con una escultura
contemporánea de Navas Parejo del Niño Jesús de Granada en la parte baja
del retablo del Evangelio, una talla de gran devoción en la ciudad.
| Retablo de san Juan de Dios en el transepto del Evangelio |
| Talla de vestir de San Juan de Dios |
| Retablo de san Rafael en el transepto de la Epístola |
Los muros laterales de ambos transeptos están decorados con
cuatro grandes cuadros que representan la Imposición
de la casulla a san Ildefonso y la Apoteosis
de san Juan de Dios en el del Evangelio y San Carlos Borromeo dando la Comunión a un enfermo y la Virgen entregando al Niño a san Juan de Dios
en el de la Epístola, atribuidos a Carlo
Maratta.
En la bóveda del transepto del Evangelio, sobre el altar de
san Juan de Dios, la escena representa el Nacimiento del Santo, y en el
transepto de la Epístola, sobre el altar de san Rafael, hay un pasaje de la
vida de san Juan de Dios auxiliado por la Virgen, ambas decoraciones realizadas
por Sánchez Sarabia, como ya he
mencionado antes.
| Bóveda del transepto del Evangelio con el Nacimiento de san Juan de Dios |
| Bóveda del transepto de la Epístola con San Juan de Dios auxiliado por la Virgen |
La cúpula sobre el crucero apoya sobre ocho machones,
pechinas y cuenta con tambor. En las pechinas están representados los Cuatro
Evangelistas, obra de Sánchez Sarabia.
El tambor está organizado mediante pilastras cajeadas de orden corintio entre
las que se alternan ventanas de medio punto, cuatro reales, con vidrieras de la
Casa de Maumejean, y cuatro simuladas, y ocho hornacinas aveneradas que alojan
las tallas de ocho de los apóstoles, con los otros cuatro situados en los
cuatro ángulos de los machones, todos realizados por Vera Moreno. El casquete de la cúpula, rematado por una linterna,
está dividido en dieciséis compartimentos y en la base de cada uno de ellos
aparecen pintados al óleo otros tantos fundadores de Órdenes Religiosas.
| Cúpula del crucero |
| Vista desde el camarín-relicario, con las pechinas con los santos evangelistas Lucas y Marcos y el arranque del tambor de la cúpula del crucero |
El retablo mayor,
obra de Francisco José Guerrero, ocupa
todo el testero del presbiterio. Es de madera tallada y dorada profusamente
decorada y presenta una estructura centralizada con esculturas de Sánchez Sarabia.
| Retablo mayor |
Se asienta sobre un zócalo de mármol de Sierra Elvira con
incrustaciones en negro y blanco y cuenta con un único cuerpo y ático. El
cuerpo está dividido en tres calles mediante cuatro estípites colosales profusamente
decoradas. La calle central presenta un ostensorio que, como lugar en el que se
expone la Eucaristía, está normalmente oculto por un lienzo de Sánchez Sarabia con el Buen Pastor, y por encima aparecen dos grandes puertas que dejan ver
el camarín-relicario tras el presbiterio con la urna con los restos de san Juan
de Dios, flanqueadas por las tallas de los santos Joaquín y Ana, padres de la
Virgen.
| Calle central del retablo mayor, con el ostensorio con el lienzo del Buen Pastor y las puertas abiertas dejando ver el camarín dedicado a san Juan de Dios tras el altar mayor |
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| San Joaquín y Santa Ana |
El ático, que recubre la bóveda de horno, está protagonizado
por una hornacina central con la imagen de la Inmaculada Concepción sobre una
peana de nubes y ángeles y el Espíritu Santo sobre su cabeza en el momento de
la Encarnación. En los extremos del ático hay sendas tallas de los santos
Ildefonso y Borromeo.
| Inmaculada Concepción del ático |
Sobre el altar destaca una candelería de plata repujada y un sagrario contemporáneo también de plata, obras del orfebre Miguel Moreno encargadas en 1947 para conmemorar el IV Centenario de la muerte de san Juan de Dios y sobre las gradas del altar se ubica la sepultura de fray Alonso de Jesús Ortega, promotor de la iglesia.
Los testeros laterales del presbiterio cuentan con dos lienzos con la Aparición de la Virgen a san Juan de Dios y la Muerte de san Juan de Dios, ambas de Conrado Giaquinto. Por encima de los lienzos hay sendas tribunas flanqueadas por pinturas murales con los cuatro profetas mayores.
Los testeros laterales del presbiterio cuentan con dos lienzos con la Aparición de la Virgen a san Juan de Dios y la Muerte de san Juan de Dios, ambas de Conrado Giaquinto. Por encima de los lienzos hay sendas tribunas flanqueadas por pinturas murales con los cuatro profetas mayores.
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| Testeros laterales del presbiterio |
En la bóveda del presbiterio se representa la Asunción de la
Virgen, también de Sánchez Sarabia.
| Bóveda del presbiterio con la Asunción de la Virgen |
La sacristía está
detrás del presbiterio y se accede a ella por dos puertas desde el altar mayor,
una a cada lado, talladas y doradas de igual manera que el retablo. Tiene
planta rectangular de tres tramos con bóvedas de arista rebajadas y pintadas al
óleo por Sánchez Sarabia con la Creación de Adán y Eva. En
los testeros se sitúan varios cuadros, como la Anunciación, la Adoración de
los Pastores, la Huida a Egipto o
una Sagrada Familia, obras de Pedro Atanasio Bocanegra, al que también se le atribuye un San Bartolomé sobre una puerta de acceso
al hospital. También destacan las cornucopias y una extraordinaria cajonería
realizada por Francisco José Guerrero.
| Sacristía |
| Detalle de la decoración de la bóveda de la sacristía |
El camarín se
sitúa tras el presbiterio y sobre la sacristía. Tiene acceso mediante dos
escaleras que parten de ambos testeros laterales del presbiterio y en realidad
se compone de cuatro recintos. Las escaleras cuentan con zócalo de azulejos
sevillanos y bóvedas pintadas al fresco por Ferrer y las paredes están
adornadas con diferentes cuadros entre los que destacan un Calvario de Lendínez y
un Retrato de fray Alonso Ortega de Sánchez Sarabia.
| Escaleras del camarín, con un Calvario de Lendínez |
A la derecha del ámbito central, que es el camarín en sí,
está el antecamarín, con pavimento
geométrico que mezcla jaspe de Lanjarón, mármol blanco de Macael y mármol negro
de Sierra Nevada, zócalo también de mármoles con medallones de bronce dorado
que representan efigies de los reyes y escudos de la Orden, paredes y bóvedas
decoradas con pinturas de formas chinescas y cubierta de bóveda circular
rebajada. También destacan dos tibores japoneses, un Crucificado y otros lienzos, la mayoría de Sánchez Sarabia.
| Antecamarín |
El camarín en sí repite
el mismo pavimento de mármoles y se cubre con cúpula sobre tambor en la que se
representa a san Juan de Dios recibido en la Jerusalén Celestial.
| Cúpula del camarín |
Las paredes están completamente decoradas con dorados,
tallas, espejos, mármoles, repisas y casi doscientas reliquias de Cristo,
santos, apóstoles, mártires o confesores a los que la Iglesia de la
Contrarreforma recomendaba culto, llegadas a Granada donadas desde Roma por
cardenales y albergadas en relicarios de variadas formas.
| Decoración del camarín |
| Uno de los relicarios del camarín |
Cuenta con un tabernáculo
central formado por ocho columnas pareadas de orden corintio que sostienen
una cúpula de media naranja rematada por el Salvador. El original, obra del
artista romano Bartolomé Boroni fechada en 1767, era de columnas salomónicas
pero fue destruido durante la ocupación francesa. El actual es obra de Miguel
Guzmán. En cada par de columnas hay una repisa con una escultura, cuatro en
total, que junto con las ocho que aparecen en cada pedestal de las mismas, representan
a los doce Apóstoles.
En el centro del tabernáculo se sitúa la urna, también de plata, obra del
orfebre Miguel de Guzmán, con las reliquias de san Juan de Dios, decorada
con relieves cincelados que representan escenas de la vida del santo, el cierre
rematado por san Rafael, hermano mayor de la Orden y cuatro santos obispos
vestidos de Pontifical en las esquinas: Agustín, Cecilio, también patrón de
Granada, Ambrosio e Ildefonso.
| Tabernáculo |
El trascamarín es
una pequeña capilla que alberga las reliquias del mártir Feliciano.
| Trascamarín con las reliquias del mártir Feliciano |
Finalmente, a la izquierda del camarín se encuentra el postcamarín, de iguales proporciones
que el antecamarín, sin mármoles ni en el pavimento ni en el zócalo pero con las
paredes cubiertas de relieves chinescos y varios lienzos entre los que destaca
una Visitación y una Anunciación de Sánchez Sarabia o una Piedad
de Francisco Lendínez. En este
recinto también destaca una urna dorada con el capacho de esparto que la tradición
dice que usaba san Juan de Dios cuando salía a pedir limosna.
| Postcamarín |
| Urna con el capacho que la tradición dice que usaba san Juan de Dios para pedir limosna |
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Referencias:
Fuentes:
GÓMEZ MORENO, M. Guía
de Granada, Granada, 1892.
Y ahora ¿qué tal si compARTEs?








Comentarios
Puede que su trabajo en esta iglesia, pusiera en contacto a Giaquinto con los San juanistas? en Roma. En el Prado está el boceto para una bóveda pintada con el tema del triunfo de San Juan de Dios para San Giovanni Calabita en el Hospital de Fate Bene Fratelli en Roma. El boceto https://www.museodelprado.es/coleccion/galeria-on-line/galeria-on-line/obra/triunfo-de-san-juan-de-dios/ y el original http://www.fatebenefratelli-isolatiberina.it/App_Themes/Standard/Images/Cenni%20Storici%20-%20Chiesa%20San%20Giovanni%20-%20volta%20chiesa.jpg .
Un abrazo y muchas gracias.