El Spedale di Santa Maria della Scala en Siena

El antiguo Spedale de Santa Maria della Scala, frente a la portada occidental del Duomo de Siena, fue una de las instituciones más grandes y antiguas de Europa dedicada a la triple función de hospital, hospicio y albergue de peregrinos, con cuarenta mil metros cuadrados de construcciones que abarcan casi mil años, ampliaciones y añadidos de distintas épocas en las que se alternan salas monumentales, estrechos pasillos, espacios abovedados construidos en ladrillo y túneles excavados en la toba volcánica, conformándose como un fascinante y laberíntico palimpsesto de la ciudad de Siena y su historia.

Il Pellegrinaio, la sala más espectacular del Spedale di Santa Maria della Scala de Siena

Según una leyenda medieval, su fundación tuvo lugar en el siglo XI de la mano de un pío zapatero, el beato Sorore, después de haber tenido una visión en la que la Virgen recibía en el Cielo a unos niños que subían por una escalera milagrosa, explicándose así el apelativo “della Scala”. Dejando de lado la leyenda, el primer documento referente a la institución es de fines del siglo XI, aunque constata que existía de antes.

Complejo de Santa Maria della Scala (1)

Siena estaba atravesada, entre la Porta Camollia a la Porta Romana, por la Via Francigena, que unía la Europa central, sobre todo Francia, con Roma, una importante fuente de riqueza y de intercambio cultural. Recorrida cada año por miles y miles de peregrinos que en su viaje se veían expuestos a múltiples peligros, como contagio de enfermedades, accidentes o asaltos de bandidos, la ciudad medieval muy pronto fue consciente de la necesidad de acogerlos, de ahí que en su recorrido urbano surgieran más de cincuenta hospedajes, siendo el más importante el de Santa Maria della Scala, frente a la fachada occidental del Duomo, elevada sobre una escalinata, la otra explicación sobre el origen del nombre. Pero además de peregrinos, pronto también empezó a acoger a enfermos, pobres y niños abandonados.

Via Francigena (2)

La institución fue fundada por los canónigos de la catedral, que delegaron, bajo la dirección de un rector, en los llamados Oblatos de Santa María, laicos consagrados por diversas circunstancias, viudos y viudas jóvenes, personas en sus últimos años de vida u otro tipo de voluntarios, como la propia santa Catalina de Siena, que consagró gran parte de su corta vida a atender a los necesitados de Santa Maria della Scala.

Pero el Spedale fue secularizándose progresivamente, no sin disputas con el cabildo de la catedral y los propios oblatos que lo gestionaban, y en el siglo XV ya estaba bajo el control directo de los poderes civiles de la ciudad, encargados de nombrar al rector, cuando la institución ya acumulaba, gracias a las abundantes donaciones recibidas, la mayor concentración de tierra de la república de Siena, con amplias propiedades en los valles de Orcia y Arbia, Masse, Maremma… y pingües ingresos que hacían posible las labores de beneficencia que desarrollaba. Tanto es así, que llegó a poseer su propia banca, antecedente del Monte dei Paschi de Siena, con la que concedía tanto préstamos privados como al propio Estado sienés, al que salvó más de una vez de la quiebra.

La atención de huérfanos se constata desde la primera mitad del siglo XIII, cuando una parte del edificio se transforma para acomodar a trescientos niños, a los que no solo se les daba refugio y comida sino también educación, oficio y seguimiento a lo largo de su vida, incluso garantizando a las chicas un matrimonio digno gracias a la asignación de una buena dote.

La parte más antigua del edificio es el centro de la fachada actual, en la portada de acceso, que contaba con un ciclo de frescos de la Vida de la Virgen añadidos en 1335 por Pietro y Ambrogio Lorenzetti del que no se conserva nada. A mediados del siglo XIII a este núcleo inicial se añadió la iglesia de la Santisima Annunziata, y a fines de ese siglo se construyó el Rectorado, a la derecha, y la casa delle Balìe, a la izquierda. Entre 1467 y 1471 se abrieron las diez ventanas con las que cuenta la iglesia y en los siglos siguientes se sucedieron los cambios, tanto internos como externos. El reloj se incorporó a mediados del siglo XVII.

Fachada norte, abierta a la plaza del Duomo (4)

Fachada sur (4)
  
En su decoración participaron los más importantes artistas y escultores sieneses, convirtiendo al hospital en un monumento artístico de primer orden, el tercero en importancia de la ciudad después del Duomo y del Palazzo Civico. Lamentablemente, sólo se conserva una pequeña parte de sus riquezas artísticas, con muchas pinturas en tabla dispersas por museos de todo el mundo y la pérdida de gran parte de su decoración mural.

A mediados del siglo XIV se decidió levantar el Palazzo Squarcialupi en perpendicular a la fachada por su lado izquierdo, un edificio exclusivo para albergue femenino con su propia capilla.

En el siglo XIX el complejo experimentó una gran transformación para adaptarse a las nuevas necesidades hospitalarias según las tendencias historicistas del neogótico, muy en boga en ese momento.

Después de que en 1995 cesara su labor hospitalaria y en medio de una compleja restauración gestionada por el ayuntamiento según proyecto dirigido por el arquitecto Guido Canali, elegido por concurso, en el que ha intervenido un grupo multidisciplinar compuesto por arquitectos, arqueólogos, historiadores del arte, restauradores, ingenieros, geólogos, antropólogos, topógrafos… hoy busca convertirse en uno de los mayores centros culturales de Europa, en el que ya pueden visitarse las salas más espectaculares del conocido como “Spedale Grande” o la nueva sede el Museo archeologio nazionale di Siena, que ocupa el sótano más bajo.

Il Pellegrinaio a mediados del siglo XX, cuanto todavía era sala del hospital (3)

Il Pellegrinaio en la actualidad

Comenzando la “visita” por el Palazzo Squarcialupi, éste presenta cuatro niveles. En el bajo, abierto a la plaza del Duomo, se ubicaba la Cappella delle Fanciulle, la capilla de las doncellas, un ámbito de dos tramos con cubiertas abovedadas decorado al fresco a comienzos del siglo XV, conservándose una Trinidad junto a los santos Felipe y Lorenzo y una monja en oración en relación con el uso exclusivo para mujeres del nuevo ámbito, obra de Martino di Bartolomeo, fragmentos de lo que se ha identificado como Las santas mujeres ante el sepulcro de Cristo y la Oración en el huerto, ambas de un artista cercano a Bartolo di Fredi, una Crucifixión y la Madonna dalla Misericordia con ángeles y fieles que invocan su protección, obra atribuida a Andrea di Bartolo.

Crucifixión y Madonna della Misericorda en la Cappella delle Fanciulle (4)

Tras las restauraciones, la capilla es oficina de turismo, tienda y cafetería y las plantas superiores se han habilitado como sede del Centro Europeo di Restauro, organismo dependiente del Ayuntamiento de Siena dedicado a la investigación en el campo de la conservación y restauración del patrimonio cultural, con una biblioteca de más de diez y seis mil libros y una colección de unas cincuenta mil fotografías, sala de conferencias y sala de exposiciones temporales.

El núcleo central del Spedale, frente a la catedral, presenta cuatro niveles. Desde la Piazza Duomo se accede al cuarto, que alberga las partes más monumentales, con la iglesia, la sacristía vieja, varias capillas, la sala de los peregrinos… y los otros tres están en cotas inferiores.

Planta del cuarto nivel, a la altura de la plaza de la catedral (5)

Lo primero que nos encontramos es un vestíbulo que funcionó como entrada principal al hospital desde comienzos del siglo XX y que articula los ámbitos del cuarto nivel.

Vestíbulo (5)

A un lado está la primitiva capilla de las reliquias, levantada en la segunda mitad del siglo XIV para alojar un importante conjunto de reliquias procedentes de Constantinopla que habían llegado al hospital a mediados del siglo XIV y que un siglo después fueron transferidas a la sacristía vieja, convertida en cappella del Sacro Chiodo.

También recibe el nombre de Cappella del Manto por un fresco de Domenico di Bartolo realizado en 1444 que representa a la Virgen de la Misericordia que en 1610 también fue transferido a la cappella del Sacro Chiodo, donde todavía se conserva.

Capilla de las reliquias o del manto (5)

Es de planta rectangular de tres tramos con cubiertas de crucería, dos de ellas decoradas por Cristoforo di Bindoccio y Meo di Pero en 1370 y la tercera por Domenico Beccafumi de comienzos del siglo XVI, autor de otras dos importantes obras, un luneto con el Abrazo ante la Puerta Dorada y un retablo con la Trinidad acompañada de los santos Cosme y Damián y los Santos Juanes que en la actualidad está en la Pinacoteca Nazionale di Siena.

Abrazo ante la Puerta Dorada (4)

Desde esta capilla se accede al “Passeggio”, un amplio espacio que parece que se construyó 1379 en paralelo al “Pellegrinaio”, la primitiva sala para alojar a los peregrinos y que se debía de haber quedado ya pequeña. En el siglo XVI se le añadiría la cubierta abovedada y en el siguiente las puertas de acceso a las salas que se levantaron con posterioridad en perpendicular al Passeggio.

Il Passeggio (5)

La sala de san Pío se utilizó para la asistencia médica hasta 1975. Tiene un fresco de mediados del siglo XV atribuido a Priamo della Quercia que relata un episodio de la vida del beato sienés Giovanni Colombini. En la actualidad expone pinturas, la mayoría procedentes de conventos e iglesias suprimidas durante la invasión francesa. La sala de san José hoy se utiliza para exponer una serie de moldes de yeso realizados por el escultor sienés Tito Sarrocchi donados a la ciudad a fines del siglo XIX. En cuanto a la sala san Leopoldo, alberga la colección de arte del museo dedicada a los niños.

Frente a la entrada desde la calle, atravesando el vestíbulo y en paralelo al Passeggio, está el Pellegrinaio, la primera sala de los peregrinos, el centro neurálgico del complejo hospitalario de la Scala, un espacio monumental de planta rectangular levantado entre 1320 y 1330, aunque su estructura definitiva no quedó terminada hasta 1380. Además, a comienzos del siglo XV la primitiva cubierta de madera fue sustituida por las bóvedas sexpartitas sobre ménsulas con capiteles corintios que hoy conserva, decorada por Agostino di Mirsilo con fondo azul y profetas y santos que aluden al Paraíso. En origen la nave contaba con cinco tramos pero en la segunda mitad del siglo XVI se le añadió uno más y una ventana abierta al Fosso di Sant’Astano.

Il Pellegrinaio

Su importancia reside en que contiene el ciclo de frescos más importante del Quattrocento sienés, de incalculable valor artístico además de extraordinario documento histórico.

La decoración fue iniciada por Lorenzo Vecchietta y Luciano di Giovanni da Velletri antes de 1440 con escenas de la Historia de Tobías, conservándose algunos restos en el primer tramo. Pero poco después se consideró que esa decoración no iba a ser reflejo del extraordinario prestigio del hospital y el rector Giovanni Francesco Buzzichelli planificó un novedoso programa iconográfico de carácter humanista y civil, en vez de religioso, en relación con la historia de la institución, reflejada en las escenas de los cuatro lunetos de la pared izquierda, y las funciones que desempeñaba, en los otros cuatro de la pared derecha, que resultó muy novedoso, tanto por la temática como por la ambientación en espacios realistas gracias a la aplicación de la perspectiva geométrica que ya se usaba en Florencia desde hacía veinticinco años pero que todavía no había terminado de imponerse. Los pintores fueron Domenico di Bartolo, Pietro d’Achille Crogi y Priamo della Quercia.

Pared de la izquierda con las escenas de la fundación de la institución

Pared de la derecha con las escenas de las funciones de la institución

La última incorporación son las pinturas de Giovanni di Raffaele Navesi en el último tramo incorporado en la segunda mitad del siglo XVI.

Comenzando por la izquierda, las escenas de la historia de la institución son composiciones solemnes elaboradas con sentido épico cercano a la leyenda, altamente idealizadas. Primero nos encontramos con la Historia del beato Sorore, la única escena que realizó Vecchietta del nuevo ciclo, fechada sobre 1441. Relata el origen mítico del hospital a través del sueño de la madre del fundador del hospital antes del propio nacimiento del mismo, cuando ya se predijo su vocación caritativa. La escena tiene lugar en una iglesia abovedada y de tres naves con friso claramente renacentista y construcción del espacio mediante el uso de la perspectiva. En el centro unos bebés suben por una escala y son recogidos por la Virgen, una referencia a la educación de ésta cuando fue entregada en el templo por sus padres, y en la nave del Evangelio aparece el propio Sorore junto a uno de los canónigos de la catedral cuando le es entregado el primer huérfano, recibiendo también el dinero para el mantenimiento del niño.

Historia del beato Sorore

La Limosna del obispo fue pintada por Domenico di Bartolo en 1442-43 y muestra una fastuosa procesión en la que el obispo aparece a caballo en el centro de una plaza, con un edificio octogonal al fondo, una galería a la izquierda y el propio patio del hospital a la derecha, rodeado de multitud de personajes desarrollando distintos trabajos.

Limosna del obispo

Detalle de los caballos en escorzo

La Investidura del rector, de Priamo della Quercia en 1443, muestra la investidura del beato Agostino Novello, considerado el autor de los primeros estatutos con los que contó la institución, redactados en 1305, ante la catedral de Siena. Se ha identificado al personaje de la izquierda con suntuosas vestiduras, o con el emperador Segismundo, que se alojó en Siena en 1432, o con el emperador Juan Paleólogo, que participó en el Concilio de Florencia en 1439.

Investidura del rector Agostino Novello

Celestino III concede el privilegio de autonomía al hospital de Domenico di Bartolo en 1442-44 representa un momento fundamental de la institución, pues la independencia del cabildo para ponerla en manos de laicos marcó en inicio de un periodo clave que posibilitó un nuevo impulso y una mejor organización de la misma. Los asistentes, fuertemente caracterizados y vestidos según las costumbres de la época, seguramente representaban a personajes relevantes de la sociedad sienesa de mediados del siglo XV. Además, la escena también podría estar haciendo referencia a un hecho contemporáneo, a la presencia en Siena del papa Eugenio IV con toda su curia entre marzo y septiembre de 1443.

Celestino III concede el privilegio de autonomía al hospital

En el resto de las escenas, las ubicadas en la pared derecha y en el último tramo de la nave añadido a mediados del siglo XVI, de acuerdo a lo tratado, en relación con las funciones del hospital, se abandona el sentido épico en favor del realismo. El pago de las amas de cría con trigo, de Pietro d'Achille Crogi, y El pago de las amas de cría con dinero, de Giovanni di Raffaele Navesi, reflejo de la labor del hospital recogiendo niños abandonados, una función que se había visto muy acrecentada con los años, ocupan los dos últimos lunetos y fueron realizadas en el último cuarto del siglo XVI, mostrando estilo manierista florentino.

El pago de las amas de cría con trigo

El pago de armas de cría con dinero

A continuación se ubica La organización y cuidado de los enfermos de Domenico di Bartolo, el fresco más conocido de la sala y el que mejor ilustra el trabajo en el hospital, con estancias incluso reconocibles de la institución. En el centro aparece el rector junto a los hermanos del hospital y el cirujano. Delante de ellos un hermano lava a un joven una herida en el muslo antes de ser operado. Y a ambos lados se ven, un paciente en una camilla mientras dos médicos analizan su orina y otro enfermo en una camilla confesándose con un  monje.

La organización y cuidado de los enfermos

La distribución de las limosnas, también de Domenico di Bartolo, testimonia otra de las disposiciones que se establecieron para el hospital en el siglo XIV, algo que se hacía todas las mañanas, cuando multitud de pobres esperaban frente a la puerta para recibir comida y ropa. La escena se desarrolla en la iglesia de la Santissima Annunziata y también se ven las fachadas de la catedral y del palacio obispal. En el centro hay un hombre desnudo al que están proporcionando ropas y a otros les entregan pan.

La distribución de las limosnas

El acogimiento, educación y matrimonio de un expósito de Domenico di Bartolo testimonia otra de las actividades del hospital establecida en sus estatutos, pues el hospicio no se limitaba a acoger a los niños durante su infancia sino que procuraba su bienestar durante el resto de su vida formándolos y reincorporándolos a la sociedad. La escena muestra cómo un niño abandonado es recogido por un oblato que se lo entrega a una enfermera y después se van viendo todas las etapas de su vida, dándole el pecho, enseñándole a leer y escribir y el día de su boda.

El acogimiento, educación y matrimonio de un expósita

La comida de los pobres de Domenico di Bartolo refleja las comidas de los lunes, miércoles y viernes que el hospital ofrecía a los pobres de Siena y a todos sus visitantes necesitados. Está mutilada porque en el siglo XIX aquí se abrió una ventana, hoy de nuevo cerrada, justo en el centro de la escena.

La comida de los pobres

Los llamados “corsie centrali” las salas san Ansano y san Galgano, fueron construidas a fines del siglo XIV entre el Pellegrinaio y el refectorio de monjes, en el siglo XIX se conformaron como estancias masculina y femenina del hospital y hoy se utilizan para exposiciones temporales. Los frescos que conservan en las paredes indicaban los cabeceros de las camas de los enfermos y en la enfermería femenina hay una Crucifixión con la Virgen y el Bautista de Paolo di Giovanni Fei de comienzos del siglo XV.

Sala de san Galgano (4)

Cabecero de la cama en el muro (5)

La iglesia del hospital está bajo la advocación de la Santissima Annunziata. Fue levantada a mediados del siglo XIII, en un periodo de expansión del edificio, en la segunda mitad del siglo XV, y bajo la dirección de Giodiccio di Andrea, varios artistas, como Francesco di Giorgio Martini, participaron en una profunda trasformación y su aspecto actual se debe a otra intervención de fines del siglo XVIII.

Iglesia de la Santissima Annunziata

Tiene una fachada lateral abierta a la plaza del Duomo realizada en ladrillo con ventanas bíforas ciegas góticas sobre las que aparecen grandes ventanas de medio punto renacentistas, algunas cegadas, y portada neogótica abierta al lado del Evangelio de la iglesia. Carece de fachada principal porque los pies abren al atrio del hospital.

Presenta planta rectangular de nave única cubierta con un impresionante artesonado de madera de Francesco di Giorgio Martini y presbiterio semicircular elevado sobre una amplia grada, con cripta subterránea. A fines del siglo XVII, y siguiendo las disposiciones testamentarias del rector Agostino Chigi, Giusepe Mazzuoli, asiduo colaborador de Bernini, redecoró la iglesia añadiendo cuatro altares laterales con frontón triangular sostenido por columnas corintias que albergan una Asunción de Piero Locatelli, una Anunciación de Giovanni Maria Morandi, una Visión de santa Teresa de Ciro Ferri y un Crucificado del siglo XIV, aunque la pintura original, perdida, era una Santa Francesca Romana de Antonio Nasini.

El altar mayor de mármoles, obra también de Mazzuoli, fue rematado por un Cristo Resucitado de bronce de 1476 de influencia donatelliana de Lorenzo di Pietro Vecchietta. Además, el ábside cuenta con una sillería de madera, a la izquierda hay un órgano de tubos del siglo XVI y a la derecha una cantoría de madera tallada.

Órgano

Cantoría

Entre 1731 y 1732 Sebastiano Conca se encargó de redecorar el ábside sustituyendo una Coronación de la Virgen de Giorgio Martini por una gran escena de la Piscina probática según el Evangelio de san Juan, en la que unos enfermos están reunidos alrededor de una piscina con la esperanza de una curación milagrosa.

Cristo Resucitado (4)

Piscina probática

Adosada al lado de la Epístola de la iglesia está la Cappella della Madonna, levantada hacia 1680 por deseo de sor Elisabetta Biagini en el lugar donde antes estuvo una antigua capilla dedicada a san Joaquín y santa Ana. Está decorada con tres pinturas con marcos de estuco realizadas por Giuseppe Nicola Nasini y su hijo Apollonio con la Natividad de María, la Presentación en el templo y la Huida a Egipto. Sobre el altar hay una pintura de la Virgen con el Niño rodeada de ángeles del pintor del Quattrocento sienés Paolo di Giovanni Fei, de especial devoción para sor Elisabetta, y que fue colocada aquí después de las restauraciones de fines del siglo XX. También cuenta con un retablo con la Matanza de los inocentes de Matteo di Giovanni, uno de los pintores más sobresalientes del Quatrocento sienés, fechado en 1482 procedente de la iglesia de san Agustín. Este pintor realizó otras tres composiciones con igual escena para sendas iglesias sienesas y también fue el autor del diseño para el famoso panel con la misma escena en el pavimento del Duomo.

Cappella della Madonna (4)

Matanza de los inocentes (4)

Pavimento del Duomo con la Matanza de los Inocentes

Desde la capella della Madonna se entraba a la Sagrestia Vecchia, convertida en 1443 en Cappella del Sacro Chiodo, bajo el patrocinio del rector Giovanni Francesco Buzzichelli, para albergar las reliquias del hospital, sobre todo un clavo (chiodo) de la Veracruz, hoy en el Duomo di Colle Val D'Elsa, y dar así un nuevo impulso a las peregrinaciones y las donaciones.

Cappella del Sacro Chiodo (4)

La renovación consistió, fundamentalmente, en una nueva decoración al fresco con un programa cristológico realizada por Lorenzo di Pietro Vicchietta, con Cristo Pantocrátor rodeado de los Evangelistas, los Doctores de la Iglesia y los Profetas en la bóveda, lunetos con los artículos del Credo, la oración por excelencia, y escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento relacionados con los mismos por debajo.

Las partes mejor conservadas son las que representan el Juicio Final y Daniel con el carro de fuego, pero el resto está muy deteriorado porque ya desde muy poco después se debió considerar una decoración obsoleta. Así, en la descripción que hace Vasari en el siglo XVI del hospital, cita todas las obras de Vecchietta y no dice nada de este ciclo, de lo que se deduce que ya estaría encalado, quizá cuando se convirtió en sede de la Cofradía del Santo Clavo. Después fue departamento de cirugía y también biblioteca del hospital, hasta que en su reciente restauración los restos fueron descubiertos casi por casualidad.

Juicio Final (4)

Vicchietta también realizó un retablo relicario para albergar las reliquias con paneles en los que se representan santos y beatos de Siena y escenas de la Pasión, hoy en la Pinacoteca Nazionale di Siena.
Aquí también se encuentra, trasladada en 1610 desde la primitiva capilla de las reliquias, después capilla del Manto, una pintura al fresco de Nuestra Señora de la Misericordia de Domenico di Bartolo pintada en 1444.

Nuestra Señora de la Misericordia (4)

Desde unas escaleras frente a las salas de san Ansano y san Galgano se baja al tercer nivel y lo primero que encontramos es la corticella, un patio conformado como uno de los principales distribuidores de los espacios medievales del hospital, como el granero, los almacenes y el Oratorio de Santa Catalina de la noche.

Corticella (5)

El fienile, el granero, ocupó un espacio construido por orden de Bonifacio VIII como refugio para peregrinos en el Año Santo de 1300 y después pasó a ser almacén de grano. Tras la restauración del edificio a fines del siglo XX expone los mármoles originales de la Fonte Gaia de Jacopo della Quercia, retirados de la Piazza del Campo al ser sustituidos por una copia realizada en 1859 por el escultor sienés Tito Sarrocchi, cuyos moldes de yeso también están expuesto en estas salas.

Granero con las piezas originales de la Fonte Gaia (4)

El Oratorio di Santa Caterina della Notte, reflejo del fervor religioso hacia esta santa sienesa, fue sede de una Hermandad dedicada, fundamentalmente, a enterrar y rezar por los muertos, encargada del mantenimiento del cementerio del hospital, que primero estuvo bajo la advocación de san Miguel Arcángel y que después se fusionó con la de la santa sienesa, que según la tradición vivió durante un tiempo esa zona del hospital atendiendo a enfermos. Conserva pinturas, esculturas, relicarios y muebles, destacando una interesante Virgen del siglo XIV que quizá sea la imagen de culto más antigua del ámbito, flanqueada por los santos Domingo y Catalina. La decoración con estucos y las pinturas con el ciclo de la Vida de Santa Catalina, de Rutilio Manetti y Francesco Rustici, se incorporaron en el siglo XVII.

Oratorio di Santa Caterina della Notte (4)

En 2011 los antiguos almacenes y otros pabellones de este tercer nivel fueron adaptados para exponer el Tesoro de Santa Maria della Scala, el importante conjunto de reliquias que acumuló la institución. Hoy en día conocemos su historia gracias al hallazgo casual, en el transcurso de las recientes restauraciones en la iglesia, de la caja que las contenía, y en la que también estaba el documento de donación de las mismas. Así, se sabe que llegaron a Siena de la mano de un comerciante florentino en el siglo XIV procedentes de la capilla imperial de Constantinopla y que en 1359 fueron entregadas al hospital (supuestamente vendidas aunque en el documento figure como donación porque vender este tipo de objetos, a pesar de que su comercio era evidente, se consideraba un acto sacrílego). La importancia de esta adquisición fue tal que a partir de su incorporación a la institución todos los 25 de marzo, Año Nuevo sienés y día de la Anunciación, fecha que aunaba los cultos a la Virgen y a Cristo y bajo cuya advocación está la iglesia del hospital, empezaron a exponerse públicamente por una ventana desde Piazza del Duomo, el lugar vertebrador de la ciudad junto a la Piazza del Campo, en el transcurso de una solemne fiesta. Las más veneradas estaban relacionadas con la Crucifixión y muerte de Cristo, destacando uno de los clavos de la cruz, que terminó dando nombre a la mencionada Cappella del Sacro Chiodo, construida a mediados del siglo XV para albergar todas las reliquias que el hospital poseía.

Relicarios (6)

Objetos litúrgicos (6)

Otra de las piezas más interesantes del Tesoro, aunque no es una reliquia, es un Evangeliario bizantino del siglo XI con tapas con labor en plata dorada y esmaltes y textos en griego iluminados con miniaturas.

Evangeliario del Tesoro de Santa Maria della Scala

A este núcleo inicial se le fueron uniendo, en siglos sucesivos, más reliquias, cálices, copones y otros objetos litúrgicos. La importancia artística de la colección reside en que son magníficas piezas de orfebrería realizadas con oro, plata, esmalte, piedras preciosas…

El último nivel visitable es el primero, articulado en torno al chiasso Sant'Ansano, una inmensa galería abovedada a modo de calle cubierta que atraviesa todo el conjunto de este a oeste, desde la Piazzetta della Selva subiendo hasta la Corticella, realizada en varias fases para articular los movimientos dentro del hospital.

Chiasso Sant'Ansano (5)

A uno de los lados estaba el Oratorio de la Confraternita dei Disciplinati di Maria Santissima después Società di Esecutori di Pie Disposizioni, congregación dedicada a labores pías ya desde tiempos de santa Catalina de Siena. Durante las labores de restauración en el edificio se localizó un importante ciclo de frescos con la Tebaida fechados a principios del siglo XIV y atribuidos a Ambrogio Lorenzetti.

En cuanto a los ámbitos del otro lado del chiasso Sant’Ansano, con partes excavadas en la piedra toba y otras construidas en ladrillo conformando un verdadero laberinto, en las restauraciones de fines del siglo XX se convirtieron en nueva sede del Museo Arqueológico Nacional de Siena, fundado con el nombre de Museo archeologico nazionale etrusco di Siena por el erudito sienés Ranuccio Bianchi Bandinelli en 1933 a partir de diversas colecciones públicas y privadas recogidas y donadas entre los siglos XIX y XX, compradas por el Estado Italiano en 1941 y enriquecidas con nuevas adquisiciones y hallazgos fruto de excavaciones en años sucesivos y que engloban piezas desde la Edad del Bronce. La muestra está dividida en dos secciones: una dedicada a la ciudad y el entorno, donde se muestran los aspectos más destacados de la arqueología del territorio sienés, con especial atención a los yacimientos etruscos y romanos; y otra dedicada a las colecciones arqueológicas privadas que varias familias aristocráticas de Siena formaron entre fines del siglo XIX y comienzos del XX gracias a las excavaciones realizadas en sus posesiones y con las que pretendían demostrar su riqueza y poder, con piezas como vasos áticos, urnas de alabastro, sarcófagos, estelas funerarias, monedas, joyas, objetos de uso cotidiano…

Urnas cinerarias atruscas en el Museo Arqueológico

En este enlace podréis "pasearos" por otros monumentos de la TOSCANA en Viajar con el Arte.

Imágenes ajenas:


Fuentes:

Comentarios

enrique ha dicho que…
En una temporada anterior nos hiciste disfrutar con tu "cuaderno lusitano" y ahora aprendemos y disfrutamos con tu "cuaderno toscano".
Además de tu cuaderno hispano, lo que te convierte en alguien absolutamente imprescindible para los que disfrutamos de la historia de la arquitectura.
Gracias.
Sira Gadea ha dicho que…
Lo mejor de todo es disfrutar juntos, Enrique. Un abrazo grande.
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