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jueves, 11 de diciembre de 2014

Sant Climent de Taüll en Lleida. Pincelada en jueves

Inauguro una nueva sección en Viajar con el Arte, “Pinceladas en jueves", con una de las construcciones románicas más famosas y consideradas de la península, la iglesia parroquial de Sant Climent de Taüll, localidad leridana del valle de Bohí, consagrada en 1123 según una inscripción en su decoración pictórica, que en 1931 ya fue declarada Monumento Histórico-Artístico y Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, dentro de lo que se conoce como conjunto de iglesias románicas del valle de Bohí, en 2000.

Reproducción audiovisual del ábside central de Sant Climent (1)

Realizada en sillarejo y rodeada de un pretil que delimita un atrio con un camposanto en el lado de la Epístola, lo que más destaca de su aspecto exterior es la cabecera y la esbelta torre exenta a la altura del ábside de la Epístola. Los ábsides muestran una decoración lombarda sencilla compuesta por arquillos ciegos separados por semicolumnas sobre los que corre un friso de esquinillas y vanos abocinados y óculos.

Fachada occidental (2)

Fachadas sur y oriental (2)

En cuanto a la torre, con un canon que se repite en el resto de torres del valle de Bohí, es de planta cuadrada y tiene cinco cuerpos sobre un zócalo macizo. Las cuatro caras repiten la decoración, de nuevo mediante arquillos ciegos, que aparecen en la parte superior y bajo los que se ubican los vanos, uno en el primero, dos en el segundo, tres en el tercero y de nuevo dos, aunque más grandes en el cuarto y el quinto cuerpo.

Tiene planta basilical, de tres naves que culminan en tres ábsides semicirculares, el central más ancho y profundo, cubiertos con bóvedas de horno, de cuatro tramos, dividida por pilares circulares rematados por sencillos ábacos, sin capiteles, sobre los que se asientan los arcos, y con cubierta de madera a dos aguas. Recibe luz a través de las puertas, situadas en las fachadas oeste y sur, y mediante los vanos de la cabecera, con el cuerpo de la iglesia en semipenumbra.

Planta de Sant Climent de Taüll (2)

El templo estuvo decorado con pintura mural fechada entre los siglos XIII y XIV que cubría todas las paredes, las columnas y los ábsides y todavía se conservan las del ábside central y parte de las del ábside del Evangelio, aunque no in situ sino en el Museu Nacional d’Art de Catalunya en Barcelona.

El proceso de traslado de estas pinturas a Barcelona, lo mismo que el de otros conjuntos pictóricos de la zona, tuvo lugar en la década de 1920 después de que un grupo de financieros y anticuarios extranjeros compraran en bloque la mayoría de ellas y empezaran a organizar, sirviéndose de técnicas italianas, las más avanzadas del momento, el arranque para su traslado a Estados Unidos. Y aunque no se pudo evitar la pérdida de las del ábside de la colegiata de Santa María de Mur, hoy en el Museum of Fine Arts de Boston, para asegurar la conservación y facilitar el estudio del resto de conjuntos se decidió que lo conveniente era proceder también a su arrancado para trasladarlos al Museu d’Art de Catalunya en la Ciutadella, donde se construyeron, ex profeso, ámbitos que reproducían las superficies cóncavas o convexas de los ábsides, sagrarios, cúpulas o columnas de donde fueron arrancadas buscando reproducir los ambientes originales.

Los trabajos de arrancado y restauración de las pinturas fueron dirigidos por el profesor Franco Steffanoni de Bérgamo ayudado por Arturo Dalmati y Arturo Cvidini y la nueva instalación en el Museo del Palacio de la Ciutadella fue inaugurada en junio de 1924.

Artículo de julio de 1924 dedicado al proceso de arranque de las pinturas (3)

En la iglesia de Sant Climent quedaron las improntas, ocultas desde 1955 por unas reproducciones en color que estaban muy degradadas y que en los últimos años se han retirado para restaurar los restos originales. El proceso, además, ha culminado con la elaboración de una instalación siguiendo las últimas tecnologías audiovisuales que reproduce digitalmente el estado de las pinturas en el siglo XIV con un resultado sorprendente, pues encaja perfectamente en los restos originales de la iglesia.

Cuatro imágenes del ábside central: en la primera se ven las reproducciones realizadas en 1955; en la siguiente
el estado de degradación al que habían llegado; en la tercera el resultado de haber retirado
las reproducciones y restaurado las improntas; y en la última cómo se ve
con la reproducción audiovisual (1)

Las pinturas del ábside central representan al Pantocrátor en mandorla rodeado del Tetramorfos y dos serafines, bajo los que se sitúan la Virgen y los apóstoles. En la bóveda de cañón del propio ábside se encuentra la Dextera Dei, en el intradós del arco aparece el cordero apocalíptico del Juicio Final y también se conservan las representaciones de Jacob y de la Parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro.

Ábside central de Sant Climent de Taüll en el Museu Nacional d’Art de Catalunya

Cordero apocalíptico en la bóveda (2)

En cuanto a las pinturas del ábside de Evangelio, se conserva un coro celestial.

Pinturas del ábside del Evangelio

Y ahora ¿verdad que pensáis que Sant Climent y el resto de de iglesias románicas del valle de Bohí bien merecen un viaje a los Pirineos?

Otras PINTURAS ROMÁNICAS en Viajar con el Arte:

San Baudelio de Casillas de Berlanga, en Soria
San Miguel de Gormaz, en Soria
San Román de Toledo

Referencias fotográficas:


Fuentes:

GADEA, S., “La génesis de los museos de arte en Barcelona y el Museu Nacional d’Art de Catalunya”, 2008 (art. inédito).
http://pantocrator.cat/es/projectes/

8 comentarios:

Antonio Banus Pascual dijo...

Precioso, Sira.
Cuando tenia 18 años me tire quince dias andando con un 2CV que tenia por aquellos valles. Dormiamos en una tienda de campaña junto a las aguas de Aiguas Tortes y tengo de Taull una foto en blanco y negro de 1,20 ms de altura que amplie en casa de esta maravillosa iglesia. De aquellos años a estos tiempos el entorno ha cambiado mucho, incluso la conservacion del templo, pero San Clemente seguira siendo la iglesia que me introdujo en este maravilloso arte romanico.
Gracias por tu trabajo
Antonio

Sira Gadea dijo...

Me alegra mucho haberte recordado esa aventura tan trascendental. Un beso muy fuerte.

Xosé Luís Alonso dijo...

Sira, como siempre, excelente trabajo en texto y fotos. Con tu permiso lo usaré en mis clases sobre pintura románica. Bicos galegos!

Sira Gadea dijo...

Muchas gracias Xosé Luís, y todo un honor que lo utilices para tus clases. Las fotos, una pena, porque sí que son buenas, salvo las del MNAC, en este caso, no son mías, sino sacadas de la red. Lo digo por esa cosillas de la autoría. Besos de vuelta para ti.

Tawaki dijo...

Ni recuerdo cuándo fue la primera vez que visité este valle, pero luego he vuelto otras cinco o seis veces, sin que me canse nunca de admirar su románico. Es espectacular, y por lo que veo siguen mejorando las visitas. Sólo puedo recomendarlo a los que aún no lo conozcan. Estupendo reportaje.

Sira Gadea dijo...

Muchas gracias, Tawaki.

joseme españoles dijo...

Gracias SIra, la conocía solo por fuera. Me ha gastado mucho su interior. Ya me enamoró su torre pero veo que sus pinturas son para no perdérselas. Un saludo

Sira Gadea dijo...

Gracias a ti, Joseme. Si quieres ver las pinturas tendrás que ir al MNAC, aunque el audiovisual que hay en la iglesia merece mucho la pena. Un saludo.