¿Velázquez fue "decorador"?

El miércoles de la semana pasada fue el “cumpleaños” de Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, que nació el 5 de junio de 1599. Y para celebrarlo me gustaría hablar de una de sus facetas más desconocidas, la de decorador, la de aposentador mayor de Palacio de Felipe IV, un cargo que implicaba la supervisión ejecutiva del aderezo, tanto el mueble como el inmueble, de los grandes espacios de los palacios del rey, incluyendo el importante ornato de los ámbitos más destacados de representación en dichos edificios.

Sacristía de San Lorenzo hacia la cabecera

Sacristía de San Lorenzo hacia los pies, uno de los ámbitos que, lamentablemente,
no estáabierto a la visita convencional del monasterio

Así, entre 1655 y su propia muerte en agosto de 1660,  Velázquez, emprendió la redecoración de las colecciones reales del monasterio de San Lorenzo de El Escorial, pues algunas de las pinturas que allí colgaban, mandadas colocar por Felipe II y que apenas habían sufrido variaciones, aun siendo excepcionales, se consideraban “pasadas de moda”. 

La renovación afectó, principalmente, a la sacristía del panteón, la sacristía y antesacristía de la basílica, la iglesia vieja, el aula de moral, el camarín de las reliquias, el coro de capas, parte del claustro principal alto y los capítulos.

En este nuevo “amueblamiento”, fue el propio artista el que tomó las decisiones sobre qué obras se iban a quedar en los ámbitos más importantes y cuáles iban a ser ubicadas en lugares menos relevantes, sustituidas por otras expresamente seleccionados por él, tanto de las colecciones de los palacios madrileños como adquiridas ex profeso para la nueva redecoración escurialense, en una reestructuración de acuerdo a dos criterios principales: la calidad de las obras y el nuevo gusto estético, de ahí que se retirara la pintura flamenca que tanto había gustado a Felipe II, se conservara e incrementara la de Tiziano y se añadieran obras de Paolo Veronés, Lucca Cambiaso, Carracci, Sebastiano del Piombo, Guido Reni, Correggio, Rubens o Van Dyck, en relación con la preferencia por la pintura italiana de la escuela veneciana del siglo XVI, el manierismo florentino, Rafael y la pintura del siglo XVII, tanto naturalista como clasicista, y los pintores flamencos contemporáneos muy italianizantes, todo ello dentro de los gustos que compartían Felipe IV y Velázquez y de acuerdo a la nueva manera de decorar los palacios italianos que había conocido el pintor en su segundo viaje a Italia en 1652, cambiándose el amontonamiento por una ordenación basada en el tamaño y la forma. 

De entre todas las obras seleccionadas, Velázquez incluyó un único cuadro de su mano, La túnica de José, y que, curiosamente, es uno de las que todavía se conservan in situ, en uno de los capítulos.

Uno de los capítulos del monasterio, con La túnica de José a la derecha (1)

Velázquez. La túnica de José. 1630. Óleo sobre lienzo, 223 x 250 cm. Monasterio de
San Lorenzo de El Escorial (Madrid) (2)

Una prueba más de que la intervención de Velázquez no fue un simple traslado sino todo un programa decorativo, es que a la muerte de Felipe IV, la regente doña María Ana de Austria se siguió ocupando de la redecoración de los principales lugares del monasterio en la idea de concluir lo iniciado por el rey difunto y su aposentador, continuando por el capítulo del vicario y encargando la labor a Juan Bautista Martínez del Mazo, yerno de Velázquez y nombrado pintor de Cámara en 1660, tras la muerte de su suegro.

Así, aunque El Escorial nunca se pensó como museo, gracias a la intervención de Velázquez quedó conformado como una de las mejores pinacotecas de pintura italiana del mundo al reunir tres condiciones esenciales: una colección de pintura de categoría internacional, accesibilidad para un público interesado y culto y detallada literatura que divulgó la colección desde su fundación.

Esta importante intervención de Velázquez en los espacios más representativos del monasterio se mantuvo casi sin alteraciones hasta la llegada del convulso siglo XIX. Y es que con la invasión francesa casi todas sus obras fueron trasladadas a Madrid y aunque después se devolvieron, las desamortizaciones, el abandono y la indefinición en cuanto a la propiedad de las mismas posibilitó que una gran parte fuera a formar parte del recién creado Real Museo de Pinturas y Esculturas, el antecedente del Museo del Prado; pero esa es ya otra historia.

Notas: 

(1) https://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_El_Escorial#Salas_capitulares
(2) http://es.wikipedia.org/wiki/La_t%C3%BAnica_de_Jos%C3%A9

Fuente:

GADEA, S., El Escorial "convulso". Vaivenes de una colección pictórica excepcional durante la 1ª mitad del siglo XIX, Trabajo Fin de Máster. Inédito.

Y ahora ¿qué tal si compARTEs?

Comentarios

FRIKIPIEDRAS ha dicho que…
No tenia idea de esta faceta de Velázquez,(y me imagino que mucha gente tampoco). Gracias por esta información.

Ignacio Cavero "Frikipiedras"
Sira Gadea ha dicho que…
Pues a Velázquez ese empleo le satisfacía infinitamente más que la de pintor oficial de la corte de Felipe IV porque tenía muchísimo más prestigio social, un paso decisivo en su obsesión casi enfermiza por ser nombrado caballero de corte, algo que finalmente logró al ingresar como miembro de la Orden de Santiago, para lo que tuvo que declarar que nunca había ejercido el "oficio" de pintor y que su dedicación había sido siempre sin cobrar por ello, "por amor al arte", una enorme mentira. Muchas gracias por tu comentario, Ignacio.
FRIKIPIEDRAS ha dicho que…
Sira: Supongo que te habrás enterado que en el Prado organizan una nueva exposición de Velázquez, con obras venidas de otras colecciones. La semana que viene me voy a verla. Ya te contaré.
Sira Gadea ha dicho que…
Pues no te pierdas la del Palacio Real, que precisamente trata, en parte, de la labor de Velázquez como decorador en El Escorial, comisariada por Fernando Checa, una absoluta maravilla estética por las obras seleccionadas, por cómo están expuestas y, lo más importante, por la importancia del discurso, eje vertebrador de la exposición y algo que nunca tendría que olvidarse, que las exposiciones no son un conjunto de obras expuestas y ya está, que si no hay discurso no hay nada.
Boro ha dicho que…
Sería muy interesante poder algún día hacer una exposición en la que se pudiera reunir la mayor parte de las obras expuestas en la Sacristía o en los capítulos en la manera en que las dispuso Velázquez. Algo parecido se hizo en el Prado con la exposición "El Palacio del Rey Planeta" cuando se montó en la galería central el "Salón de Reinos" del Buen Retiro.
A diferencia de Italia en España existían pocas "galerías públicas" con obras valiosas siendo posiblemente la principal la de la iglesia del Convento de San Pascual amueblados los altares por el Almirante de Castilla con obras maestras de Ribera, Guercino, Van Dyck, Tiziano, etc. La otra galería sería la del Escorial y aunque era ésta menos pública, si era accesible a pintores y a personas cultas (y casi por definición en la época, acomodadas).
Casi seguro que lo conoces pero si no recomendarte el libro de Bonaventura Bassegoda "El Escorial como Museo"
Sira Gadea ha dicho que…
Muchísimas gracias, Boro, por tu comentario. Aquella exposición del Prado en la que se recreó el Salón de Reinos fue muy interesante. Creo que en principio tenía la intención de ser un antecedente de un proyecto mucho más ambicioso que consistía en recuperar el Salón de Reinos, en vista de que iba a ser desalojado como Museo del Ejército. Tuve ocasión de visitarla con el comisario, Andrés Úbeda de los Cobos y fue una experiencia única. Como supongo ya sabrás, precisamente hace unos días también se ha inaugurado una exposición en el Palacio Real en relación con el amueblamiento de el monasterio por parte de Felipe II y se habla de las importantes modificaciones que introdujo Velázquez redecorando casi por completo los espacios representativos. Todavía no he ido a verla pero no voy a perdérmela. No en vano está comisariada por el prof. don Fernando Checa, mi director de tesina, que fue un estado de la cuestión sobre los avatares de tan rica colección pictórica desde la remodelación de Velázquez hasta definición de lo que era patrimonio de la Corona y lo que pasaba a Patrimonio del Estado, sobre todo centrada en el convulso siglo XIX, con una invasión francesa, unas desamortizaciones y el traslado de muchas de sus obras a lo que en ese momento era el Museo Real y que después se conformó como el Museo del Prado y que afectaron profundamente a toda la colección escurialense. Durante todo ese tiempo, el libro de Bassegoda se convirtió en tan íntimo amigo que hasta pasé por periodos de odio profundo, jajajaja... Reitero mis gracias y te doy la bienvenida a viajar con el arte; espero poder seguir leyéndote por aquí.
Boro ha dicho que…
Es una pena pero me temo que con la situación económica actual lo del Salon de Reinos se ha venido abajo, su arreglo costaría carísimo por la mala calidad del edificio, además había cierta oposición en mover los Velazquez de VIllanueva.
Si he visitado la exposición del palacio Real y resulta realmente interesante. Me encanta la sala dedicada a la piedad privada con el tríptico de Simon Bening y el de Gerard David. Y por supuesto la dedicada a Tiziano o la última con las obras de flamencas de Patinir y el Bosco. Que maravilla el San Cristobal de Patinir con la pequeña ciudad incendiada al fondo. Me decepcionó que mantengan la atribución al Bosco de la coronación de espinas, que si bien resulta espectacular, hoy en día se sabe por los análisis de dendrocronología que es posterior a la muerte del Bosco y también me decepciono algo el catálogo. Los textos están bien pero lo de no poner fichas para cada obra no me gusta nada (el anterior catálogo de la exposición sobre el infante Don Luis tb. fue asÍ). Si me apetece mucho echarle un ojo a los libros de entregas que Checa iba a publicar con la expo, pero no se si ya lo ha hecho.
Este mes en el Burlington Magazine viene un trabajo de Gonzalo Redín sobre una conversión de San Pablo ahora atribuida por el a Reni (y si lo publican en el Burlington que es algo así como el Science o el Nature en el mundo del Arte supongo que por algo será). No lo he leido pero creo que la obra que atribuye solo puede ser la de la Conversión de San Pablo atribuido a Giordano imitando a Guercino en la Quadra del Mediodía. No se donde estará actualmente colgado porque no recuerdo haberlo visto en los museos. Realmente el Escorial y la historia de su decoración es un tema que me fascina e imagino que a ti también aunque supongo que habrás acabado harta, je, je. Por las fotos entiendo que al menos has podido visitar la sacristía y eso es un privilegio que pocos tienen, suertuda.
Por aquí nos vemos.
Sira Gadea ha dicho que…
Una estupenda reseña de la expo. Cuando vaya me fijaré en todo lo que dices, tenlo por seguro. Creo que los asuntos del catálogo tienen que ver con presupuesto. Tengo que leerme el artículo de Gonzalo Redín. Quizá sea el que dices, que Poleró cataloga con el nº 405 y tras su amueblamiento a mediados del siglo XIX queda colocado en la Sala Prioral. Tampoco sé dónde está ahora. Además, se han llevado muchas obras al Palacio Real. Ya me has intrigado. Miraré a ver si averiguo algo y si tu sabes más ¡¡¡dímelo!!!. Me encanta haber encontrado otro “loco de atar” por El Escorial. Es cierto que acabé hartísima, pero lo nuestro es la típica relación amor-odio, ni contigo ni sin ti. Un abrazo.
Boro ha dicho que…
He intentado buscar al menos una fotografía en color de la obra que Poleró cataloga con el 405 pero no hay tu tía, debe estar por los claustro alto o por el colegio, pero se supone que seguía en el Escorial, aunque como dices al ser los dos edificios de Patrimonio Nacional supongo que podrán llevárselo de un lado a otro. EL número de Burlington aun no lo he visto en ninguna biblioteca, miré el otro día en la de El Prado y nada, así que habrá que esperar algunos días. A lo mejor con esto del Museo de Colecciones Reales se están llevando las obras a Madrid o a lo mejor es que los talleres de restauración de Patrimonio están en Palacio. Saludos
Boro ha dicho que…
Sobre Velázquez como decorador cuando se publico el año pasado o a principios de este que Díaz Padrón había descubierto en los almacenes de palacio una obra "El rapto de las Sabinas" de Rubens/Crayer que decoraba el Salón de los Espejos del Alcázar tb. se se comentó que había encontrado un plano de como era el Salón y el espacio que ocupaba la obra. El artículo sobre el descubrimiento apareció en la revista "Tendencias del mercado del Arte", pero no era muy claro y no recuerdo que se mostrará el plano. Sería muy interesante que existiese de verdad para saber definitivamente como estaba organizado ese espacio que organizó Velázquez tras su vuelta de Italia
Sira Gadea ha dicho que…
Si el plano se descubrió en alguna de las dependencias de Patrimonio Nacional, seguramente será consultable en el Archivo de Palacio, digo yo.
Boro ha dicho que…
Pues no se nada del plano, surgió la noticia y ahí quedo, no lo he vuelto a ver mencionado en ningún lado. No se si lo encontró en el Archivo de Palacio o en algún archivo privado.
Esta tarde he estado en la biblioteca del Prado y he leído el artículo sobre la obra atribuida a Reni en el Escorial y escanee la imagen de la obra, pero podía habérmelo ahorrado porque la noticia ha llegado a España y hace una hora en un periódico de Internet hay hasta un enlace para descargarse el artículo completo (lo cual debe ser un poco ilegal pero nos viene perfecto). Es la obra que pensábamos y en color se ve mejor, está en el Colegio Infanta Cristina, creo que se llama.
Este es el enlace http://f.cl.ly/items/2R0U1Z0P1J0K1Q1D3y1h/Art%C3%ADculo%20en%20Burlinton%20Magazine.pdf
Sira Gadea ha dicho que…
¡¡Muchas gracias!! Lo leeré. Yo vivo en San Lorenzo así que un día de estos tengo que acercarme al Infanta Cristina, a ver si me dicen dónde está.
emilio ha dicho que…
Fantásticos comentarios. Me parece estar en una clase sobre "el arte pictórico y sus artistas, hoy hablaremos de Velázquez". Buen reportaje Sira, como siempre, aprendiendo. Gracias

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