La villa romana La Olmeda de Pedrosa de la Vega, en Palencia

Lo que hoy conocemos como La Olmeda, muy cerca de Pedrosa de la Vega, en la margen derecha del río Carrión, fue una explotación agrícola de época romana en la que se distinguen dos fases: una villa del siglo I que perduró hasta finales del III y de la que no se tienen muchos datos porque sobre sus ruinas se ubicaron enterramientos visigodos y medievales, y otra reedificada de nueva planta en el IV, una lujosa mansión palaciega de un gran señor rural del Bajo Imperio que dos siglos después entró en decadencia y terminó siendo abandonada.

Mosaico La Olmeda
Detalle de la escena de caza del mosaico del oecus de La Olmeda

Los siglos III y IV supusieron un gran auge de este tipo de villas en Hispania porque muchos aristócratas, dada la crisis política y económica y la decadencia de la vida urbana, decidieron trasladarse al campo aglutinando, además, bajo su protección, a grupos de colonos, antiguos pequeños propietarios rurales arruinados, y dando origen a estos poderosos núcleos señoriales rurales, que incluso contaban con sus propios ejércitos para su defensa.

En estas haciendas agropecuarias los señores vivían rodeados de lujo pero también se buscaba que fueran autosuficientes, producir todo lo necesario para el mantenimiento de los dueños y de los trabajadores, de ahí que, además de cultivos y ganadería, cuyos excedentes eran comercializados, también acogieran sus propios talleres de material cerámico y de construcción, herrería, encurtido de pieles, hilaturas de lana...

La Olmeda Palencia
Reconstrucción de la villa

El yacimiento arqueológico se encuentra en una finca que era propiedad de don Javier Cortes Álvarez de Miranda, un ingeniero agrónomo que en el transcurso de unas labores agrarias en 1968, localizó los primeros restos y empezó a financiar una excavación privada que puso bajo la dirección de Pedro Palol, catedrático de Arqueología de la Universidad de Valladolid, hasta que en 1980 llegó a un acuerdo con la Diputación Provincial de Palencia para la creación del “Patronato de la Villa Romana La Olmeda”, organismo que empezó a encargarse de su gestión, construyó la cubierta de protección y una pasarela y en 1984 abrió el yacimiento a la visita pública. A partir del descubrimiento don Javier se formó como arqueólogo e historiador y se consagró al estudio de estas disciplinas centradas, fundamentalmente, en "su" yacimiento.

La Olmeda
Limpieza de uno de los mosaicos durante las primeras fases de excavación.
Fotografía de uno de los paneles de explicación en el propio yacimiento

Don Javier Cortés La Olmeda
También realizando cuidadosas labores de limpieza. Fotografía
de uno de los paneles de explicación en el propio yacimiento

Desde 1988 el director de los trabajos es José Antonio Abásolo, también catedrático de Arqueología de Valladolid y en 1994 La Olmeda fue declarada Bien de Interés Cultural. Los trabajos de excavación siguieron su curso, con sucesivas ampliaciones del cerramiento, la cubierta y las pasarelas, edición de libros, guías y folletos, cursos especializados… convirtiéndose en uno de los yacimientos arqueológicos romanos más importantes de la península.

La Olmeda
Paneles explicativos de las distintas fases

Dadas las dimensiones de lo descubierto, en 2004 se convocó un concurso para la adecuación del yacimiento en el que se eligió el proyecto de los arquitectos Ángela García de Paredes e Ignacio García-Pedrosa, iniciándose, con el patrocinio del Ministerio de Fomento, la Junta de Castilla y León y la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León, la construcción de un nuevo edificio adaptado al paisaje circundante que quedó inaugurado en 2009. 

Cuenta con un interior diáfano con cubierta reticular de acero sustentada por estilizados pilares y permite, al mismo tiempo, la conservación y contemplación del yacimiento, con un circuito organizado mediante pasarelas elevadas con piso de madera y barandilla de cristal para observar los mosaicos y una instalación audiovisual e informática con recreaciones virtuales en 3D que permiten al visitante comprender los espacios que contempla a nivel de suelo.

Ángela García de Paredes e Ignacio García-Pedrosa La Olmeda
Edificio que alberga el yacimiento

La Olmeda
Aspecto general del interior

El edificio principal de la villa, de unos 3000 metros cuadrados, tenía planta cuadrada orientada en un eje norte-sur con fachadas porticadas enmarcadas por torres, octogonales al sur y cuadradas al norte, una estructura habitual en la arquitectura rural tardorromana.

El conjunto de mosaicos conservados se conforma como uno de los más importantes de la Península. Todos presentan motivos geométricos menos el salón principal de la villa, con dos impresionantes escenas, una de caza y otra mitológica, y algunos fragmentos localizados que corresponderían a alguna de las habitaciones del piso superior.

La Olmeda
Otro aspecto general del yacimiento con una mesa con los fragmentos historiados
hallados correspondientes a mosaicos del piso superior (1)

El acceso principal estaba en la fachada sur, con un pórtico con columnas de las que apenas se conservan los basamentos, y que daba acceso a un vestíbulo con pavimento de opus tessellatum con una cenefa de círculos secantes que encuadra una composición en la que se alternan cuadrados y octógonos en blanco, negro y rojo y dos columnas al fondo que enmarcaban el paso a la galería sur, una de las pandas de un gran patio central que distribuía las dependencias, pavimentada con opus tessellatum de círculos secantes que contienen cuadrados de lados curvos, muy destruido porque cuando la vivienda entró en decadencia, esta zona se debió utilizar como basurero, con zanjas en las que se han encontrado cornamentas de animales, una estatuilla de bronce de Apolo y restos de recipientes de cerámica, cobre y bronce.

La Olmeda
Maqueta de la villa ante la fachada principal

La Olmeda
Reconstrucción de la zona del vestíbulo, abierta a la galería sur del patio
y a la arquería (2)

La Olmeda
El vestíbulo en primer plano, con la arquería del jardín al fondo

La Olmeda
El vestíbulo desde donde estaba la galería sur, muy deteriorada y utilizada
como escombrera cuando la villa entró en declive, con restos de
cornamentas de animales a la izquierda

Siguiendo el recorrido hacia el este, junto a la entrada principal se localiza una habitación, con suelo de opus signinum, y cuatro hoyos unidos por canales que asentaban tinajas, de ahí que se considere que sería la despensa, lo mismo que la habitación contigua, que también se ha pensado que podría ser una cocina. En su pared exterior se localizaron restos de pintura, lo mismo que en otras estancias, sobre todo las del lado norte.

Ala sur, con el vestíbulo al fondo, la sala con los cuatro hoyos en el medio, y la
posible cocina y el hueco de la escalera de subida a la planta superior en primer
plano. Por la derecha se ve lo que queda del mosaico 
opus tessellatum 
de la galería de distribución en esta zona sur

Adosada a la cocina está el arranque de la escalera que subía al piso alto, que ocupaba las alas sur y norte.

Plano detallado La Olmeda
Plano del yacimiento de La Olmeda (3). Las indicaciones son mías

Las galerías este y oeste son más estrechas que las norte y sur, con un pavimento de mosaico opus tessellatum con hexágonos formando octógonos en su intersección.

La primera habitación de la galería este estaba pavimentada con opus signinum y era la antesala del cubiculum, una especie de alcoba con uno de los mosaicos geométricos de opus tessellatum más atractivos del yacimiento, con un octógono central y cuadrados y octógonos alternos y una cenefa en zig-zag.

mosaico La Olmeda
Mosaico del cubiculum

Siguiendo por el ala este, donde se encontraban las salas más suntuosas, encontramos lo que se considera uno de los triclinia de la casa, un comedor, con otro mosaico geométrico de opus tessellatum.

Triclinium del ala este

A continuación está el oecus, la sala principal de la vivienda, donde se celebraban las fiestas, con una decoración que demostraba la categoría social del propietario, un ámbito de 175 metros cuadrados. Aunque apenas han quedado restos de los muros, se cree que estarían decorados con motivos florales y jardines con pájaros.

La Olmeda
Reconstrucción de la vista del patio central desde el oecus (2)

Pero lo que sí tiene es el único mosaico de opus tessellatum y vermiculatum figurado conservado de la villa y uno de los más importantes en la península, realizado con diminutas piedras y contrastado cromatismo.

mosaico La Olmeda Aquiles en Skyros
Mosaico del oecus

La Olmeda
Esbozo del oecus, segun F. Riart. (Taller de Proejctes UB) (4)

A lo largo de todo el perímetro, enmarcando dos escenas, se desarrolla una cenefa de cintas onduladas y tulipanes que envuelve a otra mucho más ancha de coronas de laurel que envuelven octógonos y mandorlas.

mosaico La Olmeda
Cenefas del mosaico del oecus

La primera escena representa siete momentos de caza, con animales y cazadores a pie o a caballo armados con lanza o jabalina, una escena habitual en los mosaicos, sobre todo del norte de África, que muestra la principal actividad de ocio de las clases altas romanas además de simbolizar las virtudes que debe acompañar al hombre, como la habilidad en el combate, la astucia y el valor ante el peligro, un trasunto de las luchas con animales o venationes que tenían lugar en los anfiteatros.

mosaico La Olmeda
León atacando a un antílope

mosaico jabalí La Olmeda
Jabalí enfrentándose a una jauría de perros

mosaico León La Olmeda
León lanceado

A continuación, en el centro de la sala, está Aquiles en Skyros. Es un conocido pasaje de la Iliada que narra cómo, cuando un oráculo le dijo a Tetis, madre de Aquiles, que su hijo iba a morir en Troya, ella le escondió, vestido de mujer, en el gineceo del rey Licomedes en la isla de Skyros, donde permaneció durante nueve años. Pero, cuando a Ulises el adivino Calcante le reveló que nunca ganaría a Troya sin la ayuda de Aquiles, el héroe averiguó dónde estaba y decidió ir en su busca disfrazado de mercader para introducirse en el gineceo con la excusa de ofrecer sus productos a las mujeres y desenmascarar al héroe y que reaccionara como el guerrero que era al hacer sonar las trompetas de guerra a la vez que ponía a su alcance unas armas que había mezclado entre sus mercancías. El mosaico de La Olmeda refleja precisamente ese momento crucial, cuando Aquiles, arengado por las trompetas, en un acto reflejo, empuña una lanza y un escudo y se descubre.

mosaico La Olmeda Aquiles en Skyros
Escena de Aquiles en Skyros

Todos los personajes están representados a mayor tamaño del natural: Aquiles aparece desnudo y con pendientes; Ulises empuña una espada; Rea, reina de Skyros, presenta diadema y manto; también hay seis princesas, entre ellas Deidamía, amante de Aquiles; Albina, que es el ama de esta última, le ofrece a Rea un huso para indicar que la escena está teniendo lugar en el gineceo del palacio; y también están Agirtes y Diomedes, compañeros de Ulises.

Mosaico La Olmeda Aquiles en Skyros
Aquiles en el momento de coger un escudo, descubriendo su disfraz ante Ulises

La escena, que se ha interpretado como la lucha entre el placer y el deber, típica del pensamiento filosófico de las clases altas del Imperio, está rodeada de otra espectacular cenefa con ánades silvestres heráldicos cuya cola termina en delfines y dieciocho medallones ovalados con rostros, alternándose masculinos y femeninos, la mayoría jóvenes. 

Se conservan catorce de ellos y no existe una interpretación unánime en cuanto a su significado, quizá los retratos de los miembros de la familia propietaria de la villa. En las esquinas aparecen las Alegorías de las Cuatro Estaciones, conservándose todas menos el Verano.

Detalle de la cenefa de los  medallones

mosaico La Olmeda Invierno
Alegoría del Invierno en la esquina suroeste del mosaico

Adosada al oecus hay una sala absidiada desde la que se accede a otras dos ubicadas a ambos lados.

Reconstrucción de la sala absidiada junto al oecus (2)

Estas tres estancias cuentan con mosaico y tenían hypocaustum (antecedente de las tradicionales “glorias” castellanas). Se sabe que en la central había once chimeneas en las paredes, pero apenas se conserva el mosaico de opus tessellatum.

La Olmeda hypocaustum mosaico
Sala absidiada con hypocaustum en el ala este de la villa

Sin embargo, en una de las laterales el suelo está íntegro, destacando por un rico colorido en el que predomina el amarillo y el rojo, rodeado de una doble cenefa con tulipanes y flores y composición central de cuadrados y hexágonos alargados separados por sogas que encierran motivos geométricos y florales.

mosaico La Olmeda
Mosaico de una de las salas laterales con hypocaustum

Aunque el patio en origen fue un peristilo, después se tapiaron todos los lados abriéndose ventanas salvo en la crujía sur, en la que las columnas fueron sustituidas por una arquería de ladrillo.

El jardín tenía una fuente central de la que partía, hacia el norte, un desagüe que atravesaba todo el ala norte y llegaba hasta un arroyo. Los dos accesos al jardín, en las galerías este y oeste, estaban unidos por una pérgola.

La Olmeda peristilo
Jardín central, con el testigo de la fuente y las columnas que sostenían
la pérgola que lo atravesaba en el eje este-oeste

La vivienda contaba con otro acceso desde el exterior, en eje con el principal sur, en la fachada norte, y que desemboca en la galería norte del patio, con mosaico opus tessellatum de pequeños cuadros alternando rombos, nudos de salomón, esvásticas y cruces.

Reconstrucción de la galería norte del patio, con la otra entrada a la villa a la
derecha y el acceso a la sala absidiada sin 
hypocaustum al fondo (2)

Todas las habitaciones del ala norte tenían opus signinum menos la entrada y otra más, que eran de tierra. No se sabe muy bien qué usos tuvieron y en una se conserva el hueco de la escalera de subida a la planta superior.

El mosaico de la galería oeste es idéntico al de la galería oriental.

mosaico La Olmeda
Detalle del mosaico de la galería oeste

Lo primero que nos encontramos en este ala oeste son tres habitaciones simétricas a las de la zona este con la central absidiada, las tres con mosaico opus tessellatum pero sin hipocausto.

mosaico La Olmeda
Sala absidiada del ala oeste

A continuación arrancaba el corredor de comunicación con los baños de la vivienda y al otro lado estaba lo que se ha identificado como el triclinium principal de la vivienda, que constaba de un vestíbulo y el comedor en sí, ambas con pavimento de opus tessellatum y la principal con hypocaustum, y otras dos salas de servicio a ambos lados del vestíbulo con opus signinum.

La Olmeda mosaico triclinium
Triclinium principal de la villa

De nuevo en el ala sur, al otro lado de la entrada, hay otras dos habitaciones, una con opus signinum y otra de tierra apisonada en la que el hallazgo de abundantes restos de ánforas, algunas de origen oriental, las denominadas “ánforas de Gaza”, recipientes que se utilizaban para transportar vino desde Oriente Medio, ha hecho pensar que también sería un almacén.

El conjunto de baños, el balneum, con unos 900 metros cuadrados, presentaba dos partes divididas por el mencionado corredor, que quizá habría desempeñado la función de palaestra, zona de ejercicios.

La Olmeda
Corredor de comunicación con los baños desde la villa

Al norte estaban las dependencias tradicionalmente adscritas a un baño romano. El apodyterium o vestuario es una planta cuadrada con esquinas curvas, banco corrido en la pared oeste y una pequeña bañera oval en una esquina identificada con un descensio, bañera fría, con sus correspondientes escaleras de acceso. También se ha localizado un primitivo opus signinum bajo opus tessellatum.

Termas baños La Olmeda
Apodyterium

Termas baños La Olmeda
Reconstrucción de apodyterium (2)

mosaico La Olmeda Palencia
Detalle del mosaico opus tessellatum del apodyterium

Adosado al vestuario se han identificado las laetrinae, con suelo de baldosas y aparejo de cantos rodados con barro, distinto al resto de la fábrica de la villa, y con un desagüe que comunica ambas estancias.

Letrinas baños La Olmeda
Letrinas

Desde el apodyterium, mediante una escalera, se accedía al frigidariumespacio trilobulado con pavimento de opus signinum, y a un lado estarían las zonas templada y caliente, tepidarium y caldarium respectivamente, con opus tessellatum hypocaustum.

En el extremo oeste de los baños se encontraba el propnigeum, almacén de combustible con un horno para calentar el conjunto, un edificio con el mismo aparejo que las letrinas.

Al otro lado del corredor, en el ala sur, había una gran habitación circular de la que se desconoce el uso, con ángulos en esquina, con hypocaustum, lo que implica que era una habitación templada, y pavimento de opus signinum sobre el que después también se superpuso opus tessellatum. La chimeneas para el tiro ocupaban los ángulos, empotradas en la pared. Tiene adosadas a su lado oeste cuatro pequeñas habitaciones rectangulares con opus tessellatum y sin calefacción de las que tampoco se sabe su uso específico.

baños termas La Olmeda mosaico
Habitación circular al sur del corredor en los baños, con un exquisito
mosaico geométrico muy deteriorado

Detalle del mosaico

baños termas La Olmeda
Habitaciones adosadas a esta sala sur del baño

Ésta era la zona residencial señorial y todavía no se ha localizado la villa rústica, donde residían los trabajadores, además de más estancias de almacén y cuadras. Pero lo que sí se han encontrado son tres necrópolis con más de setecientos enterramientos, tanto de incineración como de inhumación, de distintos periodos y con abundante ajuar compuesto por vidrios, terra sigillata, cerámica común, hebillas de cinturón, distintas herramientas, objetos de adorno personal de plata ámbar, azabache y vidrio… y que desde 1984 se exponen en el Museo Monográfico de la Villa, con sede en la desacralizada iglesia de san Pedro de Saldaña.

Saldaña La Olmeda Javier Cortés
Monumento a don Javier Cortes a la entrada de la iglesia de
san Pedro de Saldaña

Apolo La Olmeda yacimiento Saldaña
Pequeña estatuilla de bronce del dios Apolo encontrada
en el yacimiento

El templo cuenta con tres naves, cabecera poligonal y torre a los pies y el espacio expositivo se organiza mediante vitrinas entre los intercolumnios de las naves laterales y en las paredes perimetrales, dejando la nave central diáfana para zona de descanso.

iglesia de san Pedro de Saldaña La Olmeda
Aspecto general de la iglesia

En la nave de la Epístola se busca contextualizar la vida cotidiana, con objetos de uso corriente en la vivienda, piezas de cerámica, útiles de hierro y bronce…

terra sigillata La Olmeda
Vitrina con piezas de terra sigillata

La Olmeda Saldaña San Pedro
Vitrina con objetos de uso cotidiano de cerámica y bronce

La Olmeda Saldaña San Pedro
Vitrina con objetos de caza y cornamentas

En la nave del Evangelio se exponen los objetos de los ajuares funerarios.

La Olmeda Saldaña San Pedro
Vitrina con objetos procedentes de los ajuares funerarios



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Notas:

(3) MARTÍNEZ, R., ABÁSOLO, J. A., GARCÍA DE PAREDES, A. y GARCÍA PEDROSA, I., “La villa romana La Olmeda”. En MARINÉ, M. (Coord.), 5º Encuentro Internacional Actualidad en Museografía, Palencia 1-3 de octubre de 2009, pp. 127-160.

Fuentes:

ABÁSOLO, J. A. y MARTÍNEZ, R., Villa romana La Olmeda. Guía arqueológica, Palencia, Diputación de Palencia, 2012.
GARCÍA DE JUAN, Mª T., La actividad agraria. Villas romanas. La pervivencia del mundo romano en Castilla y León, Junta de Castilla y León-Consejería de Educación, 2005.
MARTÍNEZ, R., ABÁSOLO, J. A., GARCÍA DE PAREDES, A. y GARCÍA PEDROSA, I., “La villa romana La Olmeda”. En MARINÉ, M. (Coord.), 5º Encuentro Internacional Actualidad en Museografía, Palencia 1-3 de octubre de 2009, pp. 127-160.
PÉREZ RODRÍGUEZ-ARAGÓN, F., CORTES ÁLVAREZ DE MIRANDA, J. y ABÁSOLO ÁLVAREZ, J. A., “la villa romana de "La Olmeda" y su museo monográfico”. Revista de la Asociación Profesional de Museólogos de España, nº. 4, 1999 (Ejemplar dedicado a: Museos de Sitio: Homenaje a José Luis Argente Oliver (1949-1998)), pp. 91-102. file:///C:/Users/Princesa/Downloads/Dialnet-LaVillaRomanaDeLaOlmedaYSuMuseoMonografico-2220703.pdf

Comentarios

MªAntonia Sassot Borruel ha dicho que…
Un lujo de entrada la de hoy Sira. La Villa romana de la Olmeda es un lugar que hay que visitar La importancia de las Villae en la historia social y económica del Imperio en la Peninsula queda plasmada en este magnifico yacimiento por otro lado creo muy bien presentado y muy bien tratado. Gracias de nuevo por acercarlo a todos. Un abrazo grandote.
nacho san marcos ha dicho que…
Muy buen reportaje Sira. La Olmeda bien merece una detenida visita, por su grandeza arquitectónica y por sus excelentes mosaicos. Los motivos mitológicos y de caza recuerdan a veces a los de la Villa del Casale, en Sicilia. Asimismo la perfección de la técnica, tanto en geometrías como en escenas de caza, recuerda también a los grandes mosaicos del norte de Africa, En cuanto a la arquitectura, he tenido la ocasión de escuchar al arquitecto Ignacio García Pedrosa explicar esta intervención en conferencia. Me parece un proyecto muy bien estudiado no solo espacialmente, también redactado con un profundo conocimiento histórico. La realización de la obra está llena de mimo y detalles exquisitos. Una arquitectura moderna supeditada al conocimiento de la Historia, y que está a la altura de la calidad del yacimiento arqueológico.
Sira Gadea ha dicho que…
Muchas gracias Mª Antonia. Llevaba años queriendo visitar La Olmeda y por unas cosas y otras, no me había sido posible, pero la espera mereció la pena. Es una auténtica maravilla. A pesar del intenso frío de las tierras palentinas en diciembre, no veía momento de marcharme. Una visita auténticamente imprescincible. Un beso fuerte.
Sira Gadea ha dicho que…
Muchas gracias, Nacho. Yo creo que los mosaicos de la Olmeda son los de mayor calidad de los localizados en la Península Ibérica, además de conformar un conjunto homogéneo. El grandioso del oecus está a la altura de las mejores creaciones africanas e italianas, sin ninguna duda. Se nota que el "dominus" era un riquísimo potentado de la época con un exquisito gusto, que hizo venir a su villa a los mejores musivarios del momento.
El complejo museológico que alberga el yacimiento creo que está realizado con el mimo que su descubridor, don Javier Cortes, supo aplicar a todo lo relacionado con La Olmeda, con decisiones muy consensuadas, buenos asesoramientos y un trabajo multidisciplinar para conseguir conservar todo e in situ, algo para lo que luchó con uñas y dientes. Ironías del destino: en nuestra visita, uno de los encargados del yacimiento nos contó que don Javier se murió apenas unos meses antes de la inauguración del nuevo edificio. Una pena después de casi toda una vida dedicado a él.
Calamidad ha dicho que…
No había cosa que más me gustase en el cole que la excursión que hacíamos año tras año a La Olmeda. Hace tiempo que no voy (ni siquiera he visto el interior del edificio) y veo que, además de toda la estupenda parafernalia, han sacado brillo a los mosaicos.

Palencia, rica en Románico, también tiene un importante legado romano. Además de La Olmeda está la villa de Quintanilla de la Cueza (muy cerquita), el mini puente romano de Nestar, varios trozos de calzada hacia Cantabria (sin contar con la villa de Julióbriga, ya en Reinosa) y otra villa de reciente aparición -tengo entendido, que a saber si es un bulo que corre por los mentideros- gracias a la fiebre de la construcción del decenio pasado; algo bueno tenía que tener la burbuja.

¡Gran repor, Sira! Fotos de los mosaicos chulas chulas. Me dan ganas de coger el coche e irme para allá ahora mismo. :-D

Un beso requetefuerte.
Sira Gadea ha dicho que…
No sé cómo estaría antes. Ahora luce esplendorosa, por lo que, cuando tengas oportunidad, no dejes de revisitarla. Seguro que te encantará. Lo del brillo... ya sabes: un poquito de contraste por aquí y otras cosillas por allá, pues a veces las pasarelas quedan algo lejos. Aún así, creo que el recorrido está bien resuelto. Es verdad que en Palencia la publicidad del Románico ha hecho que queden eclipsadas otras maravillas sueltas por ahí. Tomo nota de tus sugerencias para la próxima vez. Un besazo muy fuerte, guapísima.
Marisa Escarda Pérez ha dicho que…
Me ha encantado. Las fotos buenísimas y los esquemas, en tu línea, muy didácticos. Habrá que darse una vuelta por allí y verlo in situ, que es donde mejor se aprecia. Gracias por acercárnosla. Un besito.
Sira Gadea ha dicho que…
Si te das una vuelta, lo disfrutarás de verdad. Gracias a ti. Un beso fuerte.
enrique ha dicho que…
Palencia, tal olvidada y como a desmano, es la tierra de mi padre, por lo que para mí tiene un plus de emoción.
He de reconocer mi ignorancia sobre la Olmeda y por lo tanto mi sorpresa y consiguiente fascinación. Además que como siempre tu texto y fotografías son del mayor interés.

He visto los mosaicos de Itálica, in situ y en el patio del palacio de la condesa de Lebrija, pero estos no les van a la zaga.
De donde se entiende la importancia de la Hispania Romana en todos los órdenes; recordemos que fue parte fundamental y estable del Imperio durante muchos siglos.
Sira Gadea ha dicho que…
Me alegro de haberte tocado tu fibra sensible paterna y de descubrirte una auténtica joya palentina. No dejes de visitar La Olmeda porque no te defraudará. Un abrazo, Enrique.
Henar Herguedas ha dicho que…
A merecido la pena estar esperando tu visita!! Volveré otro vez solo para seguir tus esquemas. gracias Sira!!
Sira Gadea ha dicho que…
Muchas gracias, Henar. Me alegro mucho de que te guste. El plano me llevó de cabeza más de un día para encajar todas las piezas. Un abrazo grande.
Mercedes Rey Diaz ha dicho que…
Hace un montón de años que visité La Olmeda, cuando todavía teníamos que recorrerla casi por unos andamios de madera, más que pasarela y bajo un techo de Uralita pasando un calor tremendo ... volví una vez más ... y ya la tercera vez que fui ya estaba en obras, pero visité otra no muy lejos de La Olmeda que ahora mismo no recuerdo su nombre ... Tengo delante de mí una reproducción de la estatuilla del dios Apolo, comprada en el museo que había o hay en el pueblo ... La recuerdo como una de las visitas más gratificantes de mi vida. Gracias por el reportaje, porque me trae muy buenos recuerdos.
Boro ha dicho que…
Hace años que visite la Olmeda cuando aun no habían hecho la transformación del edificio protector y me pareció un lugar fantástico y sin duda la mejor villa romana que había visto en España, gracias por traérmela modernizada, eso siempre anima a hacerla una nueva visita.
Entiendo que la mayoría de los restauradores atendiendo a la pautas de las Cartas de Restauro intentan intervenir lo mínimo en la obra, pero no entiendo muy bien porque en casos como los frescos no hay problema (aunque no siempre se hace) en "tapar" los huecos dejados por el picado cuando se encaló encima, pero en los mosaicos hoy en día nunca se reintegran las zona perdidas, y cuando digo reintegrar me refiero a igualar la superficie y pintarla en un tono más suave, no a poner nuevas teselas de manera que se respete el principio de diferenciación entre lo original y lo moderno. Siempre me ha llamado este tema la atención en los mosaicos porque muchos son estrictamente geométricos y no habría que inventar absolutamente nada (bueno, nada es absoluto). No tengo claro si los motivos de diferenciar entre pinturas murales en una iglesia o de caballete en un museo y mosaicos es por la consideración primordial de las primeras como obras de arte y de los segundo como objetos arqueológicos antes que obra de arte y de quien depende la decisión de la restauración de las mismas.
Un abrazo y gracias por el viaje... y los recuerdos.
PD: Felicidades por tu "nombramiento" oficioso como embajadora del arte de Castilla y León ;-)
Sira Gadea ha dicho que…
Muchas gracias a ti por tu comentario, Mercedes. Me alegra mucho haberte servido para recordar bonitas experiencias.
Sira Gadea ha dicho que…
La verdad es que no sé qué criterios se siguen en restauración. Supongo, además, que va por épocas y por decisiones de los propios responsables. Yo también he visto pintura mural en la que se ha cecidido no quitar los "picados" y el efecto es bastante desagradable. En fin... En cuanto a lo del "nombramiento", ya estoy esperando una calle o algo así, jajajajaja...
Un abrazo, Boro.
Bonifacio Esteban ha dicho que…
Hola Sira, me ha encantado esta entrada sobre esta estupenda villa, en especial las explicaciones y fotografías sobre los mosaicos con la historia de Aquiles y luego las escenas de caza. Qué magnífico y didáctico ejemplo de Hispania romana.
Enhorabuena por este trabajo tan bien hecho.
Sira Gadea ha dicho que…
Muchas gracias, Bonifacio.
La Olmeda Villa Romana ha dicho que…
Desde la Diputación de Palencia y la Villa Romana La Olmeda en particular queremos agradecer el magnífico trabajo realizado sobre el yacimiento. Reciba un cordial saludo.

Sira Gadea ha dicho que…
Muchísimas gracias. Un saludo.
Mimi Cosgaya ha dicho que…
Impecable trabajo como todos los que tu haces.
Ya me pico el gusanillo y de este verano no pasa sin verlo, además queda relativamente cerca de mi pueblo.
Gracias por difundir la cultura Sira
Sira Gadea ha dicho que…
Muchas gracias, Mimi. No lo dudes, vete a verlo in situ, que lo vas a gozar de verdad. Un beso.
adela ha dicho que…
Sira, es un placer recorrer tu blog.
Sira Gadea ha dicho que…
Muchísimas gracias, Adela.
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